arrow-left-lightarrow-leftarrow-right-lightarrow-rightarrow-thin-left arrow-thin-right browser-search cup heart indicator laptop layers layout-4boxes layout-sideleft mail-heart mail map-pin mixer mouse nav paintbucket pencil-ruler phone picture play video

Workplace Trends

Contract Workplaces
Si te encuentras en búsqueda de lo último que está pasando en materia de diseño de oficinas, estás en el lugar indicado. Te invitamos a sumergirte en las nuevas tendencias que abarcan temas de diseño, construcción de oficinas, tecnología, sustentabilidad, equipamiento, RRHH y management
Diseño de oficina con tacto

Diseño con tacto

Extender la mano para tocar es uno de los primeros gestos que ensayamos para reconocer el mundo. El tacto es el primer sentido que se desarrolla y el último que se pierde con la edad.  Dado que la información táctil se recibe a través de la experiencia corporal de contacto, las superficies juegan un papel muy significativo en las cualidades del entorno. Así, la textura, la temperatura, el peso y la elasticidad de los materiales que se incorporan en el diseño de los espacios de trabajo –tanto en los muros y los muebles como en el pavimento– pueden adquirir relevancia propia y actuar a modo de señales, caminos, nodos, bordes y fronteras, tal como ocurre en un contexto visual. Hoy, la ciencia también está comenzando a comprender cómo los aspectos afectivos de las sensaciones táctiles pueden influir en los procesos cognitivos.

El escenario del tacto se encuentra principalmente en la piel, el más extenso de los órganos del ser humano y el asiento de las diferentes clases de receptores nerviosos que se encargan de transformar los estímulos entrantes en información susceptible de ser interpretada por el cerebro. De esta manera, podemos detectar y distinguir entre una inmensa variedad de estímulos diferentes tales como la textura, la temperatura y la elasticidad de los materiales, entre otros.

El tacto es el primer sentido que se desarrolla dentro del útero y el último que se pierde con la edad. Aun antes de nacer comenzamos a responder al tacto. A las 32 semanas de gestación, el embrión  ya  puede sentir y comprender la temperatura, la presión y el dolor.

Para Aristóteles, solo el tacto proporcionaba una imagen real del mundo y por eso lo consideraba el sentido fundamental del ser humano, avalado por el hecho de que extender la mano para tocar es uno de los primeros gestos que ensayamos para reconocer el entorno que nos rodea.

Cuando interactuamos con el espacio construido, la experiencia táctil es omnipresente aunque no la notemos conscientemente: al caminar sobre distintos pavimentos, apoyarnos sobre muros o muebles, abrir y cerrar puertas, o sentarnos, nuestro cuerpo evalúa las características de los materiales –¿es rugoso, cálido, áspero, suave, pesado, duro, etc.?– y reacciona ante ello.

Pero la percepción táctil puede extenderse e influir sobre la interacción social y el pensamiento. Según un estudio de la Universidad de Yale, las impresiones táctiles pueden afectar procesos cognitivos tales como la toma de decisiones. Esta investigación exploró de qué modo la experiencia táctil relacionada con objetos específicos influye sobre la cognición afectando inconscientemente nuestros juicios y decisiones. Desde la silla en la que nos sentamos hasta la calidad de las carpetas con las que trabajamos, la estimulación táctil puede guiar nuestros procesos de pensamiento. Así, se demostró que propiedades tales como el peso, la textura y la dureza influyen tanto en la formación de las impresiones sociales como en la toma de decisiones, utilizando metáforas comunes relacionadas con el sentido del tacto: el peso relacionado con la importancia, la dureza con la inflexibilidad, etc.

Las superficies juegan un papel significativo en las cualidades del entorno y conviene prestarles atención a la hora de elegir los materiales de terminación de la oficina: las diferentes texturas que estimulan nuestro sentido del tacto pueden tener efectos significativos sobre la experiencia estética, el comportamiento social, el bienestar y el confort de las personas.

Conocer los materiales

Elegir los materiales para un espacio de trabajo no solo implica cumplir con los requisitos técnicos; la apariencia del material junto con su comportamiento sensorial juegan un papel igualmente importante en el diseño. Los materiales otorgan identidad y carácter a las superficies a través de sus cualidades hápticas, entendidas como aquellas que se manifiestan a través de la exploración activa del tacto.

. Textura

Es una de las propiedades de las superficies de los materiales más ampliamente estudiadas y está relacionada con las características y la distancia entre los elementos que la constituyen. Influye en la reflexión de la luz y define la forma en que se “siente” un material: áspero, suave, liso, rugoso, etc. Por ejemplo, una textura áspera puede ser ideal en los pies mientras que las suaves son preferibles para las manos.

. Temperatura

Las sensaciones de calor y frío surgen de la interacción entre la piel y la superficie tocada. Dado que los receptores térmicos responden dentro de un rango de entre 5°C y 45°C y que la temperatura de la piel en la mano se encuentra entre 25°C y 36°C,  el contacto con los objetos del entorno tiende a conducir el calor hacia afuera de la piel dando una sensación de mayor o menor frialdad.

Otra de las características de los materiales que influyen en la percepción térmica es su permeabilidad al aire y la humedad. Al contacto con la piel, un material de trama abierta dejará pasar el aire mientras que una terminación compacta e impermeable impedirá la transpiración aumentando la sensación de calor e incomodidad.

. Elasticidad

La elasticidad de un material se refiere a su deformabilidad bajo presión. Un material se considera elástico si vuelve a su forma original cuando desaparece la fuerza.

. Peso

El peso percibido de un objeto refleja su densidad y estructura. Hasta cierto punto, el peso puede percibirse cuando un objeto simplemente descansa sobre la mano. Sin embargo, la exploración activa consistente en levantar y empuñar el objeto, mejora sustancialmente la capacidad de juzgar el peso.

Diseñar con tacto

La expresión háptica de los materiales puede ayudar a reflejar la identidad y los valores de un espacio. Así, los elementos naturales tales como el algodón, el cuero y la madera se perciben como cálidos y suaves, y ayudan a crear una atmósfera relajada y en armonía con la naturaleza.

Los materiales con superficies pulimentadas y brillantes tales como la cerámica, el vidrio y los metales se perciben comúnmente como duros y fríos. Este tipo de elementos no invita a la distensión y la permanencia por lo que pueden ser usados en lugares de paso o muy transitados.

En la experiencia de diseño también es importante tener en cuenta qué lugar del cuerpo va a tocar o ser tocada por el material ya que cada parte se caracteriza por tener más o menos sensibilidad. Dado que, por ejemplo, las manos son más sensibles que los pies, las superficies en contacto con nuestras manos requerirán una textura y un material diferentes de aquellas destinadas a guiar nuestros pasos. Alvar Aalto prestó mucha atención a los materiales que tocamos. Por eso, en muchas de sus obras recubrió pasamanos y picaportes con cuero para evitar la pérdida de calor de nuestras manos al tocarlos.

Los textiles son especialmente importantes ya que suelen estar en contacto directo con el cuerpo. En un clima frío debe prestarse especial atención a las texturas y los colores cálidos mientras que en climas cálidos se prefieren las fibras naturales tales como el ratán, el algodón, y otros materiales que permiten pasar el aire y se sienten más frescos.

Las características de los materiales, tanto en los muros como en los muebles y en el pavimento, pueden adquirir relevancia propia y actuar a modo de señales, caminos, nodos, bordes y fronteras tal como se describen en un contexto visual. La experiencia de cada superficie dependerá del uso y contribuirá a crear una atmósfera en sintonía con las otras modalidades sensoriales.

Por último, conviene recordar que la experiencia háptica de los materiales que componen un espacio también influye en las percepciones y actitudes de las personas, en sus juicios y en sus decisiones. Encontrar la experiencia táctil adecuada puede ayudar a que cada ambiente (una sala de reuniones, una cafetería, una recepción) se adapte mejor a su propósito y mejore la experiencia de los usuarios.

 

FUENTE: FM&WORKPLACES #86

Cómo construir una cultura de Alto Rendimiento

Por Santiago Fernandez, Fundador y Ceo de Acros Training

Las personas son las que hacen la diferencia en el desempeño de una organización. Los equipos sólidos cuentan con líderes que desarrollan un conjunto de herramientas que impactan directamente sobre el rendimiento de sus colaboradores. A través de la exploración de conceptos tales como la confianza, la vulnerabilidad y el trabajo en equipo, entre otros, se pueden identificar las claves para lograr equipos de trabajo fuertes y de Alto Rendimiento. (más…)

Telefónica: Innovadoras nuevas oficinas en Quito

La empresa Telefónica Ecuador, líder en prestaciones de telefonía en el país, abrió sus nuevas oficinas en la Torre 3 del moderno complejo de edificios EkoPark –importante centro corporativo de nivel internacional en la ciudad de Quito–, en 8 plantas desarrolladas sobre una superficie de más de 9.000 m². (más…)

Tiempos modernos

En la actualidad, los Millennials, junto a los recién llegados Centennials, representan nada menos que el 59% de la población mundial. Estos jóvenes de hasta 35 años han adoptado la diversidad, la sostenibilidad, la globalización, los nuevos modelos laborales y el emprendedorismo como ninguna otra generación lo ha hecho. (más…)

Nuevas Formas de Trabajo

Por Louis Lhoest, Managing Partner Veldhoen + Company International

En la era industrial, trabajar significaba ir adonde estaba la infraestructura –el obrero iba hasta la fábrica– y luego este sistema se trasladó al trabajo de oficina. En un principio tenía sentido ya que allí estaba todo lo necesario para trabajar: la información, el equipo  y la conectividad a las redes. Pero en el mundo actual, la revolución digital y la migración a La Nube han transformado la oficina corporativa: hoy es posible trabajar en cualquier momento y desde cualquier lugar. El viejo enfoque de la era analógica  –reunirse en un edificio de oficinas sentados junto a otros colegas para llevar a cabo una tarea– ha quedado obsoleto. Las Nuevas Formas de Trabajo liberan a las personas de los hábitos restrictivos ayudándolas a desplegar todo su potencial al mismo tiempo que permiten a las organizaciones ser más eficientes y sustentables. (más…)

Cara y ceca de la gamificación

Con el desarrollo de la tecnología y la llegada de las nuevas generaciones al mundo del trabajo muchas cosas cambiaron en las empresas. De pronto, la vieja oficina atestada de cubículos monótonos y uniformes dio paso a un espacio abierto, informal y distendido, colmado de bares, salas de juegos, grandes sofás y colores vibrantes.  Sin embargo –tal como sucedió con el open office y otras tantas tendencias–, la fórmula del juego y la diversión, hoy devenida en norma, no es infalible ni aplicable en todos los casos. Para que esta estrategia funcione, las empresas no solo deben crear espacios de trabajo que respalden su cultura y sus procesos. También hay que tener en cuenta que, cuando la diversión se convierte en obligación, la respuesta puede ser tan variada como la diversidad humana: desde la aceptación y el entusiasmo hasta la indiferencia y la incomodidad. (más…)

Nuevas creativas oficinas de GroupM en Bogotá

GroupM es el mayor grupo de agencias de medios del mundo. Creada en 2003 por WPP Group para servir como empresa matriz de sus agencias, la compañía incluye a Mindshare, Mediacom y MEC. Para el desarrollo de sus nuevas oficinas en Colombia, llevadas a cabo íntegramente por Arquitectura e Interiores, GroupM  buscó reunir en un mismo edificio tanto su sede financiera como las tres agencias y el hub de interacción a fin de poder recibir cómodamente a los medios y a los clientes, al mismo tiempo que brinda a sus empleados un espacio de trabajo estimulante y creativo dentro de un nuevo modelo de oficina abierta con profusión de espacios colaborativos.

Para llevar adelante este emprendimiento se seleccionó un edificio de 6 plantas situado en una zona de gran desarrollo comercial y empresarial de Bogotá. Su ubicación en esquina lo coloca como un hito que lo hace sobresalir y destacarse dentro del sector.

Dado que cada agencia debía instalarse en un piso diferente, el objetivo principal del proyecto consistió en crear un concepto cuya personalidad pudiera evolucionar a lo largo de cada planta, proporcionando un diseño único a cada agencia sin perder la percepción global de GroupM como empresa.

Por consiguiente, el mayor desafío residió en definir una configuración física que funcionara para todas las plantas y que, al mismo tiempo, permitiera proyectar la personalidad de las agencias y las actividades de cada piso. Esto fue posible gracias a la inclusión de una suerte de túnel diseñado para dar cabida a los espacios de colaboración en el centro de la planta. Salas de reunión, cabinas telefónicas, áreas de colaboración, los espacios cerrados se ubicaron hacia el centro de la planta mientras que las estaciones de trabajo se ubicaron sobre el perímetro para beneficiarse con la iluminación natural.

A medida que avanzaba el proyecto, cada uno de estos ámbitos fue tomando un sello original que permitió ofrecer una experiencia distintiva a cada una de las agencias.

En el primer piso se ubicaron la recepción junto con las salas de juntas múltiples, de uso común. Este nivel hace las veces de “filtro” antes de dar entrada a cada una de las agencias. En el segundo piso se encuentra la sede financiera, la cual ofrece al visitante una atmósfera agradable y distendida a través de sus texturas e ilustraciones inspiradas en la playa. En el tercer nivel se ubicaron salas de reunión para uso común de todas las agencias las cuales llevan el nombre de los creativos más influyentes de la historia, y se dedicó un homenaje especial a The Beatles a través de una gran profusión de imágenes del legendario grupo británico.

La agencia de medios MEC se sitúa en el cuarto piso, dentro de un ambiente ecléctico que recrea elementos significativos de su marca corporativa. Desde el quinto piso, el hub de interacción brinda soporte a las agencias a través de un túnel que atraviesa la historia de la comunicación, desde el teléfono de Alexander Graham Bell en 1800 hasta la era de la convergencia en la actualidad. En el sexto piso se encuentra Mediacom, agencia de medios que invita a la creatividad dentro de un ámbito que rescata la atmósfera de un bosque a lo largo del espacio central. Mindshare se encuentra en el séptimo piso, donde recibe a sus visitantes en un ambiente diseñado por sus propios empleados que refleja el pensamiento original, lema de la empresa. Finalmente, el último nivel está destinado al descanso y a la interacción de todos los empleados de GroupM dentro de un espacio que cuenta con una amplia terraza y amplias vistas a los cerros orientales.

Otra de las características destacables de este emprendimiento fue la incorporación de elementos de oficina no tradicionales, la inclusión de artistas de graffiti dentro de un proyecto de diseño de interiores y el trabajo colectivo de arte desarrollado por los empleados de la empresa. Este trabajo de colaboración entre los empleados  y los artistas otorgó a las nuevas oficinas de GroupM un gran sentido de pertenencia y originalidad.


Ficha técnica

Cliente: GroupM.
Ubicación: Carrera 19 #89-21, Bogotá, Colombia.
Superficie: 2.785 m2.
Plazo de ejecución: 4 meses.
Año de ejecución: 2013.
Proyecto y dirección de obra: AEI – Arquitectura e Interiores.
Ejecución de obras generales: AEI – Arquitectura e Interiores.
Dirección general: Arq. Marta Gallo.
Dirección de proyecto: Arq. Néstor Peña.
Coordinación comercial: Arq. Marta Gallo.
Gerente de proyecto: Henry Tarazona.
Documentación de proyecto: AEI – Arquitectura e Interiores.
Dirección de obra: Jorge Pedreros.
Arquitectos diseñadores: Laura Fajardo / Silvana Villalba.
Arquitectos constructores: Laura Prieto / Silvana Villalba.
Fotos: Juan Fernando Castro.

 

FUENTE: FM&WORKPLACES #65

La nueva cultura del trabajo intraemprendedor

Por Pedro Rivadeneira

Los nuevos espacios de trabajo flexibles que buscan promover la movilidad, la innovación y la productividad deben diseñarse para estar al servicio de la cultura organizacional, la cual no siempre está preparada para recibir estas transformaciones y puede requerir cambios importantes para funcionar adecuadamente. Si esto no es tenido en cuenta se corre el riesgo de que los usuarios no se “apropien” de este nuevo espacio y de que el proyecto fracase. Por eso es importante no perder de vista que el diseño de los espacios debe ser parte de una concepción mucho mayor, que incluya las particularidades inherentes a las nuevas culturas del trabajo. Pero, ¿en qué cultura estamos? ¿cuáles son sus valores? En la charla que brindó en Worktech Chile, Pedro Rivadeneira nos ayudó a comprender cuáles son los aspectos que definen la actual cultura del trabajo.

Pedro Rivadeneira, psicólogo organizacional y CEO de la consultora SocialLab, comenzó su exposición haciendo un análisis del tono que ha caracterizado los últimos 40 años del mercado laboral en Chile el cual, en términos generales, puede hacerse extensivo al resto de los países de la región.

Para poner en perspectiva esta situación, Rivadeneira nos invitó a examinar la cultura del trabajo propia de los países latinoamericanos -tradicionalmente católica- desde el modelo anglosajón y protestante, a fin de descubrir cuáles son los valores que se han instalado desde la niñez a nivel del aprendizaje. En nuestra región se puede constatar que valores tales como la obediencia tienden a preponderar por sobre la independencia, el trabajo duro, la determinación y la perseverancia, más propios de los países anglosajones.

Dentro de ese contexto, acotó Rivadeneira, se puede decir que a comienzos de los 70 Latinoamérica estaba instalada dentro de un modelo asistencialista y benefactor, con una cultura del trabajo basada en una dialéctica cuyo eje central descansaba en la figura del “explotador-explotado”. Este modelo se fundamentaba en la desconfianza, la infantilización, la escasez, la sobreprotección y la ausencia de riesgo.

Esta cultura de la desconfianza es muy potente en Latinoamérica y está muy instalada dentro de las organizaciones. Se basa en el principio de “el ojo del amo engorda el ganado” y puede representar un escollo muy importante al momento de instalar nuevos modelos de trabajo flexible.

Durante las últimas décadas en Chile (desde los 70 hasta 2013) y luego del golpe militar -señaló Rivadeneira-, se ha ido migrando desde este modelo asistencialista y benefactor hacia otro más neoliberal, dentro del cual cada uno se hace cargo de su vida, y en el que priman los proyectos individuales por  sobre los colectivos.

La transformación de la cultura del trabajo

Uno de los factores que actualmente está empujando la transformación de la cultura del trabajo dentro de las organizaciones, señaló, es la convivencia de tres grandes grupos generacionales bajo el mismo techo:

  • Los Baby Boomers, que representan el 20% de la fuerza laboral, tienen hoy entre 50 y 70 años. Están orientados hacia la dependencia laboral, la seguridad y la jubilación.
  • La Generación X, el 60% de la fuerza laboral, cuyos representantes tienen entre 35 y 50 años, y están orientados hacia el consumo, el individualismo y la autonomía.
  • La Generación Y (Millenials), representa el 20% de los empleados. Tienen entre 20 y 35 años, están orientados hacia la cooperación, la diversidad, la flexibilidad, la participación y la tecnología (son los nativos digitales).

 

Esto está teniendo un gran impacto dentro de las empresas y el desafío consistirá en ver cómo se adecuan las organizaciones para generar una buena convivencia.

A partir de la década del 90, otro factor que ha impactado con fuerza en la cultura del trabajo -señaló Rivadeneira- es la llegada de las TICs y de Internet. Este hecho se ha convertido en una bisagra que ha instalado nuevas formas de entender el trabajo. En este sentido, el arribo de la Generación Y ha sido decisivo ya que este grupo tiene aptitudes, expectativas y proyectos de vida muy diferentes a los de los otros segmentos etarios dentro de la organización.

 

Un zoom a la Generación Y

A fin de determinar cuáles son las culturas más innovadoras y si verdaderamente existe un ecosistema que permita favorecer la innovación dentro de las empresas, Pedro Rivadeneira presentó un estudio que ha desarrollado junto con la Universidad del Desarrollo y MMC Consultores. A partir de los datos recogidos se confeccionó un Ranking de Culturas Creativas Corporativas (C3) donde se expusieron las características que presenta la Generación Y dentro de las empresas. El Ranking C3 encuestó a 3.014 empleados en 15 empresas locales de los cuales el 38% (1.115 empleados) está compuesto por jóvenes de entre 18 y 35 años. Estos son algunos de los resultados que arrojó el estudio:

  • Aportan más ideas para la empresa. Las ideas creativas son la base de cualquier innovación. En ese sentido, la Generación Y propone un 46% más de ideas que el grupo etario de los Baby Boomers. Sin embargo, aún se encuentra muy lejos de la realidad de otros países tales como los EE.UU. o Japón.
  • Les falta autonomía. La autonomía es un componente fundamental dentro de una cultura de la innovación. Los integrantes de la Generación Y sienten que les falta autonomía. Para ello es indispensable fortalecer la confianza y las capacidades de este grupo al mismo tiempo que se flexibilizan los procesos de la organización.

La Generación Y presenta entre 5 y 12 puntos menos de autonomía que los otros grupos etarios y el 40% de los jóvenes declara que, casi siempre o con mucha frecuencia, los procesos y estructuras de su empresa son demasiado rígidos.

  • Sienten menos motivación y compromiso. El trabajo desafiante se encuentra en la base de los procesos de innovación. Está demostrado que la innovación intrínseca es fundamental para la retención de los jóvenes talentos de la Generación Y. El 58% de estos jóvenes declara que, a veces o frecuentemente, no se siente entusiasmado con su trabajo.
  • Demandan mayor plasticidad laboral y teletrabajo. Una de las exigencias de las Generaciones X e Y es la plasticidad laboral y el teletrabajo. El 80% de los jóvenes de la Generación Y señala que quiere trabajar fuera de la oficia algunas horas o días de la semana, siendo que solamente el 2,9% lo puede hacer actualmente.

En este punto es importante distinguir entre la plasticidad y la flexibilidad laboral, aclara Rivadeneira. La flexibilidad laboral está asociada con la precarización del empleo. En Chile, aclara, se han generado cerca de 850.000 puestos de trabajo de los cuales el 46% puede estar en un estado de precarización. Por lo tanto, es importante que las empresas presten atención a aquellos segmentos que deben ser securizados y otorgar mayor libertad (aunque con mayor riesgo) a los trabajadores que deben trabajar con autonomía.

 

El papel de la Generación Y en el intraemprendimiento corporativo

¿Cuáles son las estrategias que pueden implementar las empresas para dar cabida a la Generación Y? Las organizaciones que quieran captar y retener este talento joven deberán generar ecosistemas que faciliten la innovación al mismo tiempo que den cabida a las nuevas formas de trabajo que quieren instalar, aseguró Rivadeneira. Para convertirse en un catalizador de la innovación es necesario comprender claramente el fenómeno del intraemprendimiento, añadió. Con este concepto se facilita que el capital humano con el que cuenta la empresa genere proyectos que le otorguen sentido, motivación y compromiso al trabajo.

Ser intraemprendedor significa comportarse como emprendedor trabajando dentro de una empresa, donde una o más personas son responsables directas de transformar una idea en un nuevo negocio.

El intraemprendedor, surgido del segmento de gente joven que está ingresando en el mercado laboral, puede ser un creador o un inventor, pero es siempre una persona proactiva que encuentra los medios para convertir una idea en una realidad rentable. Suelen ser entusiastas, creativos, proactivos y con un espíritu resolutivo, capaces de generar y gestionar ideas y de crear productos y/o servicios desde su posición en la empresa. El emprendedor interno asume su trabajo como si fuera propio, aportando ideas y mucha energía. Este tipo de colaboradores son empresarios en potencia a pesar de que deciden desarrollar sus proyectos dentro y a través de la organización a la que pertenecen. Por todos estos motivos el intraemprendedor es muy valorado en las corporaciones y, aunque no es simple gerenciarlos, tampoco conviene prescindir de su riquísimo aporte.

La cultura de una empresa emprendedora debe abarcar algunos aspectos fundamentales para promover la innovación tales como la orientación al mercado, el respeto por el individuo y la diversidad, alentar los procesos de ideas que vienen de abajo hacia arriba, tolerancia a los fracasos, compartir conocimiento, estímulo de redes informales, equipos interdisciplinarios, horizontes de largo plazo, etc. El diseño del espacio de trabajo es muy importante para promover la innovación y la creatividad, pero de nada sirve si no se encuentra en sintonía con una cultura organizacional igualmente abierta.

Algunos modelos dentro de los cuales opera el intraemprendimiento:

  • Facilitador: la compañía proporciona financiamiento y atención de los altos ejecutivos para futuros proyectos.
  • Oportunista: la compañía no promueve deliberadamente el intraemprendimiento. Los recursos dependen de las circunstancias.
  • Productor: la compañía dispone de un equipo dedicado de forma integral.
  • Promotor: la compañía predica el intraemprendimiento pero los recursos los deben aportar las unidades.

En conclusión

En general, todos los beneficios de la organización en los últimos años han ido migrando desde el modelo asistencialista -basado en la protección, los sueldos, los bonos, la jubilación, etc. como símbolos del bienestar- hacia otros modelos donde ese bienestar se traduce en una mayor calidad de vida, de satisfacción, flexibilidad y plasticidad laboral, de espacios de trabajo innovadores y colaborativos, etc.

Los espacios de trabajo flexibles están al servicio de una concepción, una cultura y un ecosistema organizacional. Si esto no es tenido en cuenta se corre el riesgo de que los usuarios no se “apropien” de este nuevo espacio. Para tener éxito, los nuevos espacios de trabajo deben estar profundamente articulados con los actuales modelos culturales de plasticidad laboral.  El diseño del espacio debe ser parte de una concepción mucho mayor que abarca esta nueva cultura del trabajo.

 

*Pedro Rivadeneira es psicólogo organizacional, pionero de la investigación, la creación, el diseño, la gestión y la ejecución de proyectos de Internet, de recursos humanos a distancia y de medios sociales en Chile.  Es CEO de la consultora SocialLab.

 

FUENTE: FM&WORKPLACES #65

La oficina virtual

La globalización y la tecnología están generando grandes cambios en la forma en la que trabajamos y en los espacios donde lo hacemos. Gracias a estos avances, que actualmente permiten mantener comunicada a una fuerza laboral geográficamente dispersa, cada vez más empresas están optando por poner en práctica los beneficios que la oficina virtual proporciona tanto a empleados como a empleadores: mayor productividad, incorporación y retención de talentos, disminución de gastos, flexibilidad y menos estrés.

El surgimiento de nuevos dispositivos, junto con la gran penetración que hoy en día tienen las tecnologías de la comunicación, han hecho posible que, si se dispone de algunas herramientas tales como una computadora portátil con conectividad inalámbrica a Internet, software de red, un teléfono móvil, componentes multimedia y algunos programas específicos según la labor que se desempeñe, cualquier persona pueda trabajar virtualmente.

Como consecuencia de este aumento en la disponibilidad de la tecnología y en la movilidad de la fuerza laboral, ha comenzado a crecer la independencia entre el trabajo y el lugar donde este se lleva a cabo. Ante esta perspectiva, muchas empresas comienzan a reducir la superficie de sus oficinas y a aumentar la inversión en herramientas de colaboración basadas en Internet a fin de facilitar el acceso a los recursos corporativos dondequiera que su fuerza laboral los necesite.

Para dar respuesta y un adecuado soporte a estos nuevos estilos de trabajo, las organizaciones deberán contar con la infraestructura apropiada y poner en práctica distintas estrategias a fin de garantizar que los recursos sean accesibles y que los empleados puedan acceder fácilmente a la información almacenada digitalmente, reservar una sala de conferencias, una sala de reuniones o una oficina, realizar videoconferencias, etc.

  • Redes inalámbricas

El trabajo ya no solo se realiza en una ubicación fija en la oficina sino que puede llevarse a cabo en una sala de reuniones, desde la casa, en un aeropuerto, en un hotel o en la cafetería. Para poder aprovechar la ventaja de esta flexibilidad, las empresas utilizan tanto redes inalámbricas como zonas activas de Wi-Fi que permiten acceder a documentos, correo electrónico, aplicaciones y otros recursos desde cualquier dispositivo móvil. De esta manera, los empleados pueden ir donde lo necesiten y tener acceso continuo a las herramientas necesarias para realizar su trabajo.

De esta manera, las empresas también reducen los costos de instalaciones, ya que se elimina el cableado bajo piso técnico permitiendo nuevas configuraciones o expansiones sin grandes erogaciones.

  • Reuniones on demand

La alta movilidad y la posibilidad que brinda la tecnología de trabajar en cualquier momento y desde cualquier lugar hacen que la oficina sea cada vez más un lugar de encuentro e interacción personal; de esta manera, la actividad social se convierte en la función más importante del espacio físico.

Para ello resulta indispensable saber cómo y cuándo se están utilizando los espacios compartidos y así  garantizar una mayor productividad y una mejor disponibilidad de los recursos vacantes. Por este motivo será necesario contar con aplicaciones que manejen la agenda y la reserva de los espacios de reuniones, con la condición de que estas también sean accesibles desde cualquier dispositivo conectado a Internet.

  • Videoconferencia y telepresencia

Dado que no siempre será posible reunir a todos los miembros del grupo de trabajo en el mismo espacio físico, será de gran utilidad contar con salas para videoconferencia y telepresencia.

La videoconferencia ofrece una solución accesible a la necesidad de comunicación corporativa, con sistemas que permiten transmitir y recibir información visual y sonora en tiempo real entre puntos distantes geográficamente. De este modo se evitan los gastos y la pérdida de tiempo que implica el traslado físico de las personas.

La telepresencia es un sistema de videoconferencia más avanzado por el cual se simula la presencia física de las personas a través de imágenes y sonidos de alta resolución. Por este medio puede simularse, con un alto grado de realidad, una reunión con personas presentes simultáneamente en distintos lugares del mundo.

  • Virtualización de los recursos

La virtualización consiste en la capacidad de separar el software (el sistema operativo, las aplicaciones, etc.) del hardware en el que está instalado. El usuario no tiene que preocuparse por la implementación de los servicios ni tener en cuenta el hardware asociado a ellos.

El principal aspecto que las empresas deben tener en cuenta a la hora de utilizar recursos virtualizados es que se debe garantizar la seguridad de la información en esos entornos. Para ello, es necesario establecer controles adecuados de acceso y gestión segura de la información en cada uno de los niveles informáticos del entorno virtualizado, el cual estará compartido por muchos usuarios.

  • Workshifting

Actualmente, la gente tiene la libertad de elegir el lugar, el momento y el dispositivo ideal para hacer su trabajo más eficazmente, en lugar de verse obligados a llegar a un sitio determinado en un horario establecido. Esta es la esencia del workshifting, una tendencia que está cambiando la forma en la que las organizaciones operan hoy en día.

  • Cloud computig

Es una tendencia que se basa en la prestación de servicios de IT, de software y de capacidad de procesamiento a través de redes privadas o públicas. Utiliza la conectividad ubicua de Internet para eliminar las restricciones físicas y permite la virtualización del entorno de operación. Es indispensable cuando se trabaja desde dispositivos móviles que no tienen capacidad de almacenamiento.

¿Cuáles son los beneficios? Menor consumo de energía, de equipos y de mantenimiento. Pero además, la ubicuidad y escalabilidad de los servicios de IT permiten ahorrar espacio físico y acceder a los recursos de la empresa a nivel global. De esta manera, se logra un ahorro económico asociado a la reducción de la superficie de la oficina y los costos de operación, junto con un aumento en la productividad y la eficiencia de la fuerza laboral que se desenvuelve dentro de un entorno de colaboración móvil y flexible.

Las desventajas: la estabilidad, la seguridad y la disponibilidad de los datos que están en La Nube dependen de la infraestructura de servicios de terceros y de la posibilidad de acceso a Internet.

  • Bring Your Own Device

Dentro de los entornos corporativos, el BYOD, acrónimo de Bring Your Own Device (trae tu propio dispositivo), es conocido desde hace ya mucho tiempo y, de hecho, está empezando a generalizarse en la mayor parte de las empresas. Se calcula que en algunos países, más del 70% de las compañías dan soporte a programas de BYOD de algún tipo.

Obviamente, el BYOD también trae consigo una serie de problemas, ya que lo cierto es que la administración de un parque heterogéneo de dispositivos implica conflictos en las políticas de gestión, incremento en las necesidades de soporte y mantenimiento, y una cantidad indeterminada de vulnerabilidades de seguridad.

  • Unified Communications

Una plataforma de Unified Communications posibilita la convergencia de las formas tradicionales de mensajería -teléfono, correo de voz y fax- junto con las modalidades de comunicación electrónica tales como el e-mail y la mensajería instantánea. El sistema permite el acceso a las aplicaciones de mensajería desde una variedad de dispositivos tales como una computadora, una notebook, distintos dispositivos móviles, smartphones, etc.

Esto permite acceder al e-mail y al correo de voz en cualquier momento y en cualquier lugar, enviar SMS a un teléfono móvil, una PC, una notebook o un PDA. Se pueden enviar mensajes directamente al escritorio de los usuarios y recuperarlos desde cualquier teléfono. En resumen, se pueden enviar y recibir cualquier tipo de mensajes, independientemente de los medios de comunicación implicados.

Los beneficios de la oficina virtual

La oficina virtual puede tener enormes ventajas competitivas; su flexibilidad puede darles a las  empresas una enorme capacidad para capturar mercados emergentes, de rápido desarrollo y demandantes de soluciones con un contenido tecnológico muy elevado.

A continuación se enumeran algunos de los beneficios de la oficina virtual:

  • Mayor productividad. Cuando se trabaja en un ambiente tradicional de oficina existen numerosos factores de distracción: el ruido, las conversaciones, las interrupciones de otros compañeros de trabajo, etc. Trabajar desde otra locación (la casa, un espacio de coworking) provee más tiempo de trabajo efectivo porque hay menos interrupciones, mayor satisfacción y mayor compromiso.  Además, el ausentismo se reduce en hasta un 70% y el trabajo no se ve afectado por eventualidades tales como problemas climáticos o de tránsito.

Pero no todos los trabajos se pueden realizar a distancia. Investigaciones realizadas por psicólogos organizacionales han demostrado que el aumento de la productividad depende de cada tarea en particular.

  • Atracción y retención de talentos. Las empresas que operan en un entorno de oficina virtual pueden centrar sus esfuerzos en contratar a la persona más adecuada para el trabajo, independientemente de su lugar de residencia. El ambiente de la oficina virtual también permite a los empleados la flexibilidad de vivir donde lo elijan, sin importar la distancia geográfica de la oficina corporativa.
  • Reducción de los requerimientos de espacio físico. La reducción de la superficie necesaria es una de las mayores consecuencias de esta modalidad laboral, que puede llegar a alcanzar valores de hasta un 40%  con el consiguiente ahorro en los costos de alquiler, de operación y de mantenimiento. Además, la paulatina virtualización de los procesos de trabajo hace que el espacio necesario para el almacenamiento de documentos físicos se reduzca drásticamente y que se pueda ahorrar hasta un 20% de superficie adicional en espacios para archivo.
  • Ahorro de viáticos. Las empresas pueden evitar gastos innecesarios en viajes utilizando las nuevas tecnologías que permiten realizar videoconferencias.
  • Disminución de gastos. Al empleado le permite disminuir no solamente los costos de traslado sino también los de vestimenta, comida, etc., con lo cual el salario real puede aumentar casi un 20%.
  • Mayor flexibilidad. Los trabajadores de oficinas virtuales tienen una mayor dosis de flexibilidad en la determinación de sus propios horarios y esquemas de trabajo.
  • Menos estrés. Al reducirse la necesidad de desplazarse todos los días desde y hacia la oficina se ahorran muchas horas de viaje lo cual conlleva una cantidad de beneficios. Es un tiempo que el trabajador puede destinar a las actividades sociales, al aprendizaje y también a la vida privada.
  • La reducción de los desplazamientos diarios tiene un impacto positivo sobre el medio ambiente ya que disminuye el tráfico vehicular, la contaminación del aire y el consumo de energía.

Rumbo a la oficina virtual

Con los avances tecnológicos en software y herramientas que promueven la comunicación entre los individuos en áreas geográficas dispersas, cada vez más empresas están optando por poner en práctica la iniciativa de la oficina virtual.

Si el espacio del trabajador virtual se ha trasladado dondequiera que este esté, mantener un puesto de trabajo que estará vacío la mayor parte del tiempo es un derroche de espacio que se traduce en costos. La tecnología apoyará los procesos de trabajo que se llevarán a cabo cuando y donde sea necesario.

La configuración de la oficina debe reflejar el modo de trabajar; un trabajo móvil y flexible requerirá un espacio acorde, con un incremento de las áreas compartidas en detrimento de las privadas, versatilidad para la reconfiguración y la adaptación a los distintos requerimientos, espacios que favorezcan los encuentros ocasionales, las reuniones informales, el trabajo en equipo, etc.

Sin embargo, la iniciativa de la oficina virtual no está exenta de retos y peligros potenciales. Gestionar una fuerza laboral dentro de un entorno virtual puede significar una gran diferencia en la forma habitual de trabajar. Para ello hará falta implementar cambios en el estilo de management y en la cultura de la organización.

Para operar con éxito en este tipo de entorno las empresas también deberán cambiar la forma de medir la productividad y pasar de un sistema basado en las horas transcurridas en la oficina hacia un sistema de gestión por objetivos. Para ello debe hacerse todo lo posible para aumentar y mejorar la comunicación entre los empleados y la Gerencia.

Para afrontar estas transformaciones puede ser necesario aplicar un plan de gestión del cambio que ayude a asegurar la adopción exitosa de un programa de trabajo virtual. También será necesario implementar un plan de comunicación interna bien orientado a fin de beneficiar la cohesión organizativa y evitar problemas de confianza, falta de responsabilidad o de productividad. Tanto el plan de gestión del cambio como la comunicación interna estarán orientados a consolidar una cultura organizacional virtual.

En definitiva, para ser exitoso, el diseño de la nueva oficina virtual debe incluir una estrategia integradora que tenga en cuenta tanto el espacio físico como el conocimiento de las tecnologías utilizadas, del proceso de trabajo y de la cultura de la empresa.

 

FUENTE: FM&WORKPLACES #65

Florence Knoll: Utopista del espacio de trabajo

Florence Knoll es una de las figuras del siglo XX que mayor impacto tuvo sobre la concepción y el diseño de la oficina moderna. Sobre el legado de su trabajo descansan el desarrollo del diseño de interiores y los fundamentos del actual Space Planning. Fue arquitecta, diseñadora de muebles, interiorista y space planner y, junto a su marido Hans, construyó una empresa emblemática que aún hoy, 70 años después, sigue vigente.

Florence Margaret Schust nació en Saginaw, Michigan, el 24 de mayo de 1917. Única hija de Frederick Schust -ingeniero de origen suizo y presidente de The Schust Company- y de Mina Schust, quedó huérfana a los 12 años, y a cargo de un tutor legal. En 1932 ingresó en la Escuela Kingswood como internada y , con esa elección, quedaría sellada su futura carrera.

Por ese entonces Kingswood formaba parte de la Academia Cranbrook -la cuna del modernismo norteamericano- fundada por George Booth, un próspero editor influenciado por los ideales de William Morris. En 1932, el año en el que Florence Schust ingresó en Kingswood, Eliel Saarinen era director de la fundación y pronto se convirtió en su mentor. Bien recibida por la familia Saarinen, Florence amplió sus horizontes con largos viajes por Europa y un entorno intelectualmente estimulante, pero también encontró la seguridad de un entorno familiar acogedor.

Florence también se benefició con la influencia del hijo de Eliel, Eero Saarinen, quien era siete años mayor que ella. Se podría decir que junto con la influencia de la familia Saarinen y la experiencia de Cranbrook comenzó la evolución de lo que luego se convertiría en la filosofía de diseño de la compañía Knoll: el reconocimiento del trabajo artesanal, el diseño superior, y una simplicidad elegante.

Después de completar sus estudios de arquitectura en el Instituto de Tecnología de Illinois en 1941, trabaja en Nueva York para Harrison y Abramovitz donde se le asignan, sobre todo, trabajos de interiorismo. En 1943, en busca de piezas de mobiliario para un proyecto, conoce a Hans Knoll, heredero de una larga tradición en la fabricación de muebles en Alemania. Los jóvenes, que comparten los mismos ideales estéticos, el interés por el mobiliario y por el diseño industrial, se casan en 1946 y refundan la empresa de Hans como Knoll Associates.

A partir de mediados de la década del 40, cuando Florence se hace cargo de la dirección de diseño de la compañía, la estética cambia radicalmente. Además de sus propios diseños, propicia las piezas con estructura metálica, las innovaciones en la tapicería, los detalles de las terminaciones. Sin embargo, muchos otros diseñadores incorporan al catálogo de la empresa miradas diferentes dentro de un vocabulario en el que prevalecen las formas simples, elegantes y funcionales. Así, la empresa difundió y comercializó la línea Barcelona de Mies van der Rhoe (1946), las icónicas sillas Womb (1948) y Tulip (1958) de Eero Saarinen  y la Diamond Chair de Harry Bertoia (1952), entre otras.

Los Knoll compartían la convicción de que era necesario promover el mobiliario innovador y moderno de alta calidad. Para llevar adelante esta empresa, Florence dio un paso revolucionario y creó un departamento interno dentro de la compañía: la Knoll Planning Unit, el cual ofrecía a los clientes corporativos un único paquete que incluía piezas de mobiliario original junto con los servicios de diseño interior. La inmediata aceptación y el exitoso desarrollo de esta unidad de negocios fue responsable de lo mejor del diseño de la posguerra en los EE.UU. y en Europa, y encarnó el estilo de la década de los 50.

Con la creación de la Knoll Planning Unit, Florence desarrolló un enfoque diferente sobre cómo se debía abordar el espacio de trabajo. Como parte integral del proceso de diseño llevaba a cabo un análisis de las necesidades de espacio, y realizaba una serie de entrevistas intensivas -tanto a los ejecutivos de las compañías como a su personal- recopilando y evaluando en detalle sus necesidades reales.   A lo largo de este proceso, el diseñador de interiores se convirtió en un elemento activo dentro de una síntesis que involucraba el espacio, el mobiliario, el equipamiento técnico, la elección de los colores y los textiles, y la selección del arte, los gráficos y los detalles de terminación. Hoy en día este proceso resulta habitual, pero en aquel momento fue absolutamente innovador.

La Planning Unit abarcaba una completa comprensión de cómo se realizaba el trabajo dentro de la oficina ya que tenía en cuenta los procesos, los trabajadores y los recursos. Por lo tanto, entendía que el diseño del ambiente de trabajo no solo influía en la configuración del espacio físico sino también en la forma en la que se desarrollaba el flujo de trabajo dentro de él.

El primer gran éxito de la Planning Unit fue la propia oficina de Hans Knoll, diseñada cuando la empresa se trasladó en 1950 a 575 Madison Avenue. La creciente demanda de oficinas en Nueva York durante la posguerra había hecho que el espacio se convirtiera en un bien muy escaso. El desafío de las reducidas dimensiones de este espacio -de solo 3,65 m por 3,65 m- le dio a Florence una oportunidad para la innovación.

En diciembre de 1951 los Knoll cruzan el Atlántico e inauguran el primer showroom y oficina de ventas de Knoll International en Stuttgart, Alemania. Muy pronto, nombres tales como el de Le Corbusier se unen a los de Mies van der Rohe y Breuer como arquitectos que diseñan para Knoll. Al final del primer año, la empresa fabricaba mobiliario en tres países: Alemania, Italia y los Estados Unidos.

En 1955 Hans Knoll muere en un accidente automovilístico en La Habana, Cuba. Tenía 41 años y Florence 38. A pesar de las dudas iniciales sobre el futuro de la empresa, Florence asume la operación del negocio sin dejar de lado su rol de directora de diseño.

Tres años más tarde, en 1958, se casa con Harry Hodd Bassett, y un año después vende las empresas Knoll a un gran fabricante de muebles de oficina, Art Metal.  En 1960 se retira de la presidencia pero continúa ejerciendo como directora de diseño en virtud de un contrato de consultoría.

En 1963, Frank Stanton, presidente de la empresa CBS para quien había diseñado unas oficinas en 1954, le encarga el diseño interior del edificio corporativo tras la prematura muerte de Eero Saarinen. Fue su última intervención profesional a gran escala. En 1965, Florence Knoll se retiró por completo, trabajando solo en proyectos personales.

Como directora de la Knoll Planning Unit, Florence Knoll se erigió en una de las más importantes e influyentes diseñadoras de interiores y space planner de la segunda mitad del siglo XX. Creía en la capacidad intrínseca del diseño para cambiar el comportamiento y los hábitos de las personas, por lo cual trabajó cerca de la gente, a fin de conocer sus necesidades y las de las compañías que la contrataron. Su visión de la nueva oficina era limpia y ordenada, y el boom de las empresas de la década del 60 le proporcionó la oportunidad para cambiar el concepto de espacio de trabajo.  Sus obras se distinguieron por un modernismo humanizado, diáfano, limpio y ordenado, que supo combinar las formas puras con ricas texturas y colores vivos.

Florence Knoll fue reconocida y premiada con innumerables distinciones, pero su galardón más  preciado  fue la Medalla de Oro al Diseño Industrial otorgada por el American Institute of Architects en 1961. En 1972, el Museo del Louvre organizó una muestra retrospectiva de la obra de Florence y Hans Knoll, “Knoll au Louvre“, con la cual colaboró activamente. Por su extraordinaria contribución a la arquitectura y el diseño, se le otorgó en 2002 la prestigiosa National Medal of Arts.

 

FUENTE: FM&WORKPLACES #65

Hablemos Contacto