FMContract Workplaces
#125 Enero 2026

Flight to quality, la nueva carrera hacia la calidad

Un cambio de paradigma que redefine el espacio de trabajo como una plataforma estratégica para obtener múltiples beneficios

ALGUNAS MARCAS QUE NOS ACOMPAÑAN

Una publicación de Contract Workplaces


En un mercado cada vez más competitivo y dinámico, las empresas están redefiniendo su estrategia inmobiliaria. La oficina dejó de ser solo un lugar de trabajo para convertirse en una herramienta estratégica que ayuda a atraer talento, fortalecer la marca empleadora y optimizar la experiencia laboral. La clave está en priorizar los edificios de alta gama con mejor ubicación, diseño innovador y calidad de los servicios por sobre el precio. Este cambio de paradigma tiene nombre propio: flight to quality, o la carrera hacia la calidad.

El fenómeno –originado en los mercados financieros para mover capital desde activos riesgosos hacia posiciones más seguras– describe la tendencia de los inversores y ocupantes corporativos a trasladar sus activos y operaciones hacia propiedades de mayor calidad, sobre todo en contextos de volatilidad económica. En el mercado inmobiliario, esto se traduce en una migración sostenida hacia edificios premium que ofrecen estabilidad, ubicaciones estratégicas y rendimientos consistentes.

Aunque la estrategia flight to quality suele implicar ocupar menos superficie o asumir costos más altos por metro cuadrado, el retorno de la inversión se materializa en beneficios que van más allá de lo financiero: eficiencia operativa, mayor bienestar, reducción del ausentismo, atracción de talento y valorización del activo inmobiliario a largo plazo.

Los edificios elegidos comparten características claras: ubicación prime en zonas de alta demanda, menor riesgo operativo y de mantenimiento, tasas de vacancia reducidas y servicios estratégicos que responden a las nuevas expectativas del trabajo contemporáneo.

Los impulsores del cambio y sus consecuencias

El aumento de la demanda por propiedades de alta gama responde a una combinación de factores económicos, operativos y humanos, entre los que se encuentran los siguientes:

Riesgo económico y preservación de valor. Ante las tensiones geopolíticas y la volatilidad económica global, tanto inversores como ocupantes están adoptando estrategias más conservadoras y sensibles a los costos. La preferencia se orienta hacia activos en ubicaciones consolidadas que preservan valor y mantienen una ocupación estable, incluso en escenarios adversos. Las empresas van dejando atrás los edificios antiguos que presentan incertidumbre contractual y generan dudas sobre la imagen corporativa.

La oficina pararetener y atraer talento. Las expectativas sobre el espacio de trabajo crecieron significativamente en la pospandemia. Las empresas necesitan oficinas que funcionen como herramientas estratégicas de colaboración y construcción de cultura. Esto requiere espacios que brinden bienestar físico y mental: abundante luz natural, áreas verdes, amenities y diseños que permitan diferentes tipos de trabajo.

En el contexto del trabajo híbrido, las organizaciones buscan ubicaciones convenientes, cercanas al transporte público y los servicios, con variedad de áreas para el trabajo concentrado, colaborativo y social. La ubicación comunica los valores de marca tanto a colaboradores y candidatos como a socios y clientes.

Compromiso ambiental. El alineamiento con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) se consolidó como un requisito no negociable. Ubicarse en edificios verdes de categoría superior permite cumplir con las metas de carbono neutral y mejorar la eficiencia energética, con la consiguiente reducción de los costos operativos. Las certificaciones LEED y otras similares se han transformado en diferenciadores clave del mercado.

Eficiencia tecnológica. Los ocupantes hoy demandan conectividad fluida, herramientas digitales avanzadas y sistemas inteligentes de seguridad y gestión energética.

Flexibilidad. La flexibilidad en el diseño espacial y los términos contractuales resulta crucial para adaptarse a las necesidades cambiantes de las organizaciones.

Esta tendencia ya está transformando la industria inmobiliaria y la planificación urbana en varios aspectos.Por un lado, los edificios prime superan de manera considerable a los no-prime en crecimiento de renta y absorción neta. Los inquilinos están dispuestos a pagar mayores rentas por espacios que ofrecen servicios, bienestar yamenities acordes a las demandas actuales. Los edificios Clase B y C están perdiendo ocupación y enfrentan una menor demanda, lo que obliga a los propietarios a invertir en modernización de la infraestructura, ESG y tecnología para seguir siendo competitivos.

Por otro lado, la demanda de propiedades Clase A exige materiales de primer nivel y prácticas de construcción sostenibles. Requiere soluciones de ingeniería de vanguardia para asegurar integridad estructural, sistemas HVAC eficientes y diseño interior funcional y atractivo, con un layout flexible, capaz de adaptarse a diferentes usos.

El fenómeno en América Latina

La tendencia flight to quality también se está consolidando como factor transformador en el mercado inmobiliario latinoamericano. Las empresas buscan optimizar espacios, reducir costos operativos y mejorar su entorno laboral. Sin embargo, la magnitud y características del fenómeno varían localmente según la madurez inmobiliaria, el desarrollo económico, el marco regulatorio y la cultura corporativa. Algunos indicadores de la región:

Argentina. En Buenos Aires, el fenómeno se fortaleció desde 2022, con empresas que priorizan edificios de mayor categoría en corredores premium como Catalinas-Retiro y Corredor Norte. En 2024 hubo una notable recuperación que revirtió el deterioro de los últimos cinco años. Se espera que sectores como tecnología, telecomunicaciones, servicios financieros y consultoría impulsen la demanda en los próximos años.

Brasil. En Río de Janeiro, los ocupantes están dejando los edificios de baja calidad y se trasladan a torres corporativas premium como Ventura Corporate Towers. Por su parte, São Paulo registró una absorción neta anual récord que confirma la relación entre crecimiento económico y demanda de espacios Clase A.

Colombia. En Bogotá, el diferencial de precios entre propiedades prime y el resto llegó al 16% en 2024. La demanda de espacios de alta gama se mantiene firme impulsada por el nearshoring, tendencia también visible en Ciudad de México y Lima.

Costa Rica. En San José, las rentas prime crecieron un 6,7% en el primer semestre de 2024, mientras que las no-prime cayeron, ampliando la brecha entre ambas categorías.

Implicaciones estratégicas

Para los inversores, el sector inmobiliario premium latinoamericano funciona como refugio en economías volátiles. La demanda estable y la baja vacancia en activos de calidad ofrecen estabilidad y rendimientos predecibles.

En materia urbana, el fenómeno impulsa nuevos polos corporativos fuera de las zonas centrales tradicionales. En Buenos Aires, localidades como Pilar y Nordelta muestran un auge de oficinas de alta gama que diversifica la geografía corporativa. A la vez, el flight to quality presiona a los propietarios de edificios Clase B y C, que deben elegir entre modernizar sus activos o aceptar la obsolescencia progresiva.

Muchos edificios antiguos, sin embargo, presentan limitaciones técnicas que vuelven la reconversión compleja o inviable. En esos casos, la alternativa pasa por cambiar de uso hacia el residencial o coworking, o avanzar con la demolición y un nuevo desarrollo. Dado que la industria inmobiliaria genera cerca del 40% de las emisiones de carbono globales, la modernización de edificios es una tarea estratégica para un futuro más sostenible.

Para las empresas, la ventaja competitiva es clara. Las decisiones de ocupación se orientan hacia edificios sostenibles, eficientes y bien ubicados, que funcionan como herramientas de competitividad, bienestar laboral y propuesta de valor para el talento. La oficina se consolida como plataforma para atraer y retener profesionales en un mercado cada vez más exigente.

Un cambio estructural irreversible

El flight to quality no es una tendencia pasajera. Es un cambio estructural que redefine el espacio de trabajo como una plataforma estratégica para impulsar la innovación, la productividad y la sostenibilidad. Las empresas pagan rentas más altas, pero reducen el gasto inmobiliario total y mejoran la experiencia laboral y la capacidad de atraer talento.

Además, el fenómeno acelera la obsolescencia de activos de menor calidad y beneficia a las propiedades que combinan diseño, compromiso ambiental, ubicación privilegiada y servicios diferenciales. Las compañías que entiendan esta transformación y la incorporen a su estrategia quedarán mejor posicionadas para competir por el talento, construir cultura y generar valor a largo plazo.


Referencias:

CBRE (2022): “The Flight to Quality Quantified: Prime assets have outperformed non-prime since the start of the pandemic“.

COLLIERS (2025): “Buenos Aires Office Report | Q3 2025”.

CUSHMAN & WAKEFIELD (2025): “MarketBeat América Latina | Oficinas | S1 2025“.

CUSHMAN & WAKEFIELD (2023): “Corporate office market lives flight to quality“.

CATALANO, D. (2025): “The Flight To Quality In Commercial Real Estate Persists“.

JONES LANG LASALLE (2025): “Flight to quality: the strategic divide in global real estate“. WORKTECH Academy.

JONES LANG LASALLE (2024): “Latin America office market overview“.


El mercado de oficinas en América Latina terminó 2025 con una realidad mucho más clara que la que existía unos Read more

Suscribite al Newsletter y mantente actualizado sobre todas las novedades de WOW, una publicación de Contract Workplaces.

ALGUNAS MARCAS QUE NOS ACOMPAÑAN

WOW

Otros números


¿Quieres conocer más sobre tendencias relacionadas al mundo del trabajo? Descúbrelas en WOW.

Suscribite