Workplace Trends
Si te encuentras en búsqueda de lo último que está pasando en materia de diseño de oficinas, estás en el lugar indicado. Te invitamos a sumergirte en las nuevas tendencias que abarcan temas de diseño, construcción de oficinas, tecnología, sustentabilidad, equipamiento, RRHH y management
El reto de la diversidad
Con la globalización de los mercados, muchas empresas han comenzado a incorporar empleados de diversos orígenes cuyas diferencias no son solo idiomáticas sino también culturales, religiosas, étnicas, etc. También intervienen otros factores tales como el envejecimiento de la población, la más activa participación de la mujer, la llegada de las nuevas generaciones al mercado laboral junto con otros colectivos emergentes, la inmigración, la aceptación del valor de cada individuo, la consolidación de los derechos humanos, el desarrollo de la ideología de género y la conciencia de la solidaridad con los discapacitados.
En este nuevo mundo interconectado y plural, las organizaciones no solo deben hacer frente a la complejidad de operar en distintos mercados sino también a la gestión de una fuerza laboral cada vez más diversa. Y esta, puede proporcionarles grandes beneficios: la posibilidad de entender mejor las necesidades del mercado, de tomar decisiones más apropiadas, de generar soluciones y estrategias alternativas, y de potenciar la satisfacción y el compromiso de los empleados. Es sabido que las personas que se sienten valoradas en su lugar de trabajo tienen un mayor compromiso y lealtad con la empresa.
Frente a esta realidad, las empresas deben ser capaces de gestionar la diversidad, de atraer, retener y desarrollar una fuerza de trabajo heterogénea, y de gestionar el trabajo diario y los procesos de la compañía de tal manera que la colaboración entre personas de diferentes grupos produzca un valor agregado.
¿Por qué gestionar la diversidad?
La diversidad en el lugar de trabajo debe ser bien gestionada, para que las actitudes y el comportamiento de las personas junto con su capacidad para trabajar con otros empleados no se vean afectados.
De acuerdo con un informe de la Universidad de Navarra, España, la diversidad de género, de raza y de religión junto con la discapacidad, constituyen el núcleo tradicional alrededor del cual se han construido las políticas de igualdad de oportunidades dentro de la empresa. Sin embargo, en los últimos años se han hecho visibles otros grupos relacionados con la orientación sexual, la edad, la apariencia y el estilo de vida (tabaquismo, sedentarismo).
Con respecto a la orientación sexual como factor de diversidad, el documento plantea la dificultad para medirla teniendo en cuenta que en la mayoría de los países las preguntas relacionadas con la orientación sexual en el marco de una entrevista de trabajo no son admisibles. Se desprende, por lo tanto, que los problemas planteados por este grupo se refieren más al acoso que a la incorporación al mercado laboral.
Por otra parte –y a pesar de los avances que ha experimentado en las últimas décadas–, la diversidad de género en los puestos directivos de las empresas aún no ha logrado alcanzar un nivel de igualdad, ni en la participación laboral ni en el salario, y las mujeres todavía representan una minoría.
La diversidad cultural también ofrece una ventaja competitiva a las empresas, pero para que esta ventaja se haga tangible es preciso que se implemente un programa serio de gestión de la diversidad que ayude a superar la brecha en la comunicación y a mejorar la actitud entre las personas. No basta con ofrecer un curso o una capacitación esporádicos a los empleados; gestionar la diversidad debe formar parte del ADN de la empresa.
Cuando la diversidad –entendida como el respeto hacia las diferencias y particularidades de cada uno de los integrantes de la compañía– se transmite adecuadamente y representa un valor real y auténtico para la dirección, se desarrolla una cultura que atraviesa todos los procesos relacionados con la fuerza laboral, desde la selección hasta la desvinculación. Recién entonces la empresa puede ser considerada como una empresa diversa.
Diversidad y performance: ¿por qué las empresas más diversas funcionan mejor?
Según reveló un reciente estudio realizado por McKinsey orientado a encontrar una relación entre la diversidad de las organizaciones y su desempeño, existiría un vínculo significativo entre la diversidad y el rendimiento financiero. Y si bien esta relación no representa una causa directa de la mejora de los resultados, al menos indicaría que las empresas que cuentan con una dirigencia más diversa pueden tener más éxito. El documento también proporciona algunas claves para entender por qué las empresas más diversas funcionan mejor:
• Ayudan a captar y retener a los colaboradores talentosos: la diversidad en los puestos de liderazgo puede ayudar a que lleguen más personas talentosas a la empresa, a obtener una ventaja competitiva en la contratación y a mejorar la reputación en los mercados.
• Mejoran los procesos orientados al cliente: las empresas con una fuerza laboral diversa se alinean mejor con una base de clientes cada vez más heterogénea. Un plantel que refleje la variedad de grupos presentes en el mercado tendrá una mejor comprensión de su comportamiento.
• Aumentan la satisfacción de los empleados: la presencia de un número suficiente de miembros de grupos minoritarios aumenta la confianza y la autoestima de los empleados al mismo tiempo que debilita los prejuicios. El aumento de la satisfacción se activa cuando la representación es superior al 15%. El apoyo de los compañeros y superiores también es crucial; muchas veces es más importante que la presencia de una política de no discriminación.
• Mejoran la toma de decisiones y la innovación: la investigación indica que la presencia de miembros de minorías entre la dirigencia mejora la resolución de problemas y la toma de decisiones ya que se suman perspectivas diferentes y más amplias. De la misma manera, un plantel que refleja la composición de la base de clientes de una empresa en términos de género, etnia, cultura, orientación sexual, edad, etc., está en mejores condiciones para entender sus necesidades y desarrollar innovaciones exitosas.
Abrazar la diversidad
La diversidad no se da por sí sola ni con la incorporación de unas pocas personas de los grupos minoritarios. Para integrar la diversidad en todos los niveles de una organización es preciso implementar programas de gestión que se concentren en objetivos concretos tales como modificar la composición de la dirigencia y del personal a fin de implementar nuevos hábitos y procesos.
La investigación de McKinsey subraya que para que estos programas sean exitosos deben tener objetivos claros e involucrar a toda la organización, desde las bases hasta la alta dirigencia. Así, el valor de la diversidad queda impregnado en la cultura, las políticas y la práctica diaria de la empresa.
Junto con la implementación de programas sobre sensibilización para todos los empleados resultará imprescindible la formación de los mandos medios y altos para conseguir una gestión de la diversidad exitosa. El estudio de McKinsey propone algunas herramientas que pueden ayudar a superar los prejuicios y favorecer la inclusión y la diversidad:
• Educar para reducir los prejuicios y la discriminación: incluyendo diversas técnicas como, hablar de los prejuicios en momentos clave (antes de emitir opiniones, por ejemplo), ayudar a neutralizar los estereotipos, fomentar la empatía y favorecer el logro de los objetivos del grupo antes que las diferencias personales.
• Cambiar los procesos en la toma de decisiones: un enfoque efectivo puede consistir en designar a una persona para que actúe como “abogado del diablo” cuestionando los sesgos ocultos detrás de las decisiones para evitar prejuicios tales como los estereotipos implícitos.
• Aplicar los principios de la economía del comportamiento para alentar la diversidad: de acuerdo con la investigación de McKinsey, resaltar los logros positivos de los compañeros ha demostrado ser uno de los métodos más eficaces. Comunicar al plantel las contribuciones de sus compañeros para aumentar la diversidad puede ser una técnica muy positiva. El ejemplo de personas influyentes que desalientan los prejuicios también parece ser una herramienta valiosa.
Conclusiones
La diversidad es una característica natural de las comunidades, la cual se ha visto intensificada en las últimas décadas por varios factores concurrentes: la globalización, los cambios demográficos, la inmigración, el nuevo papel de la mujer, la consolidación de los derechos humanos, el desarrollo de la ideología de género, etc. La diversidad está presente en todos los mercados en los cuales se desempeñan las organizaciones, razón por la cual resulta imprescindible un programa de gestión adecuado.
Los estudios orientados a investigar la relación existente entre la promoción de la diversidad y el desempeño de las empresas señalan claramente que el simple paso del tiempo o la incorporación de algunos empleados de las minorías no van a aportar los beneficios que implica la formación de una fuerza laboral diversa (incorporación de colaboradores más talentosos, mayor compromiso y satisfacción de los empleados, más innovación, mejores resultados en la toma de decisiones, etc.). Para ello hace falta llevar adelante una gestión activa e implementar políticas claras y con una mirada estratégica.
Gestionar la diversidad desde un enfoque integral proporcionará a las organizaciones una nueva herramienta para trabajar de manera eficiente en el nuevo milenio.
Residuos en la oficina
El tema de los residuos nos afecta a todos porque todos los producimos. Cualquier producto o servicio que consumimos requiere recursos naturales y, en poco tiempo, termina produciendo grandes cantidades de desechos. Estamos consumiendo materias primas a un ritmo superior al que tiene la Tierra para renovarlas. Para ayudar a mitigar este problema y evitar la acumulación de residuos en la oficina es posible adoptar distintas estrategias: la reducción de la generación de basura, la reutilización, el reciclaje, y un cambio en nuestra mentalidad como consumidores responsables.
El ritmo al que se consume en las sociedades modernas tiene un alto costo, tanto en términos del uso de los recursos como en la producción de residuos y contaminación. Sin embargo, nuestro sistema económico aún parecen basarse en el consumo, lo cual requiere un constante recambio y genera toneladas de desechos.
Pero para cambiar estos patrones de consumo desmedido y ayudar a mitigar todas las consecuencias que esto trae aparejado (presión sobre los recursos naturales, generación de basura, contaminación, etc.), también es importante un cambio en la conducta del consumidor. Para ello se necesita una mayor y más clara información sobre el impacto que pueden generar los cambios en los hábitos de consumo, saber cuáles son los productos con mejor desempeño, cómo hacer un uso más eficiente y cuál es la forma más limpia de deshacerse de ellos. En resumen: debemos convertirnos en consumidores responsables.
¿Qué hacemos con los residuos?
El vertedero es la forma más antigua de tratamiento de los residuos y la opción menos deseable debido a los potenciales efectos adversos que puede tener. El más grave de ellos es la producción y liberación en la atmósfera de metano, un potente gas de efecto invernadero, 25 veces más potente que el dióxido de carbono. Pero a pesar de todos los problemas que acarrea, sigue siendo la forma más común de eliminación de residuos en la mayoría de los países.
Sin embargo, gran parte de los residuos que tiramos se puede reciclar. El reciclaje reduce la cantidad de desperdicios que terminan en los vertederos al mismo tiempo que disminuye la presión sobre el medio ambiente. La reutilización, consistente en el uso repetido de productos y componentes para el mismo fin para el que fueron concebidos, es otra opción para disminuir la cantidad de desechos. Con el reciclaje también se ahorra energía: una lata de aluminio reciclado, por ejemplo, ahorra el 95% de la energía necesaria para hacer una lata nueva a partir de materia prima.
En las oficinas, los residuos que se generan están compuestos principalmente por papel y cartón, los cuales representan el 90% del total de los desechos que se producen (Leer nota “La Oficina Sustentable”). Los residuos peligrosos compuestos por el tóner de impresoras, los cartuchos de tinta, las pilas y baterías, las lámparas fluorescentes en desuso, etc., necesitan una gestión especial y representan el 5% de total de los residuos de una oficina. Las botellas y envases de plástico y vidrio, y las latas representan el 3% mientras que los residuos orgánicos abarcan el 2% de todos los residuos de una oficina.
Buenas prácticas
• Aplicar la “Regla de las tres R”: Reducir, Reutilizar y Reciclar.
• Instalar contenedores para la separación de residuos.
• Evitar el uso de material descartable tal como cubiertos, vasos y botellas de plástico. Es mejor utilizar vasos y tazas de vidrio o loza.
• Donar todo aquel material de oficina que ya no se utilice y esté en buen estado: equipamiento de oficina, computadoras, impresoras, etc.
• Ser consumidores responsables.
• Aceptar el compromiso de un consumo responsable no plegándose irreflexivamente a los dictados de la moda y los mercados.
• Consumir solo aquello que sea necesario, reciclando, reusando y reparando cuando sea posible.
• Adquirir productos con envases reutilizables (por ejemplo: envases rellenables para productos de limpieza, etc.).
• Reducir al máximo el uso del papel.
Dado que se trata de uno de los mayores residuos que se generan, las empresas pueden poner en práctica una serie de pautas tendientes a disminuir el consumo de papel, lo cual no solo traerá aparejado una reducción del impacto ambiental sino también importantes beneficios económicos:
• Archivar la información en forma digital y hacer el mínimo de copias en papel.
• Los documentos que no sean definitivos se pueden corregir en pantalla y/o guardar como borradores en la PC; de esta manera se ahorra tinta y papel.
• Usar las dos caras del papel y, si es posible, hacer reducciones de los originales para disminuir el uso del recurso antes de reciclarlo.
• En la medida de lo posible, moderar el uso de la impresora. En algunas empresas se establece un cupo mensual por persona. De esta manera se imprime solo lo que es verdaderamente imprescindible.
• Evitar la mala utilización y el derroche del material de oficina.
• No tirar cosas que aún sirven.
• Reciclar los cartuchos de tóner y tinta. Los cartuchos reciclados disminuyen su costo hasta en un 50%.
• Disposición de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
Los avances tecnológicos han contribuido a que la generación de residuos electrónicos sea más grande que nunca. La seguridad en su recolección y gestión es esencial, ya que a menudo contienen sustancias peligrosas tales como metales pesados que pueden causar problemas de contaminación y de salud.
Es importante promover la responsabilidad del fabricante, quien debe hacerse cargo de la eliminación, reutilización o eventual recuperación del producto. Un programa de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) tiene como objetivos fundamentales: la mejora en el diseño de los productos y sus sistemas; la alta utilización de productos y materiales de calidad a través de la recolección, tratamiento y reutilización o reciclaje de manera ecológica y socialmente conveniente.
En la Unión Europea ya se han sancionado normativas de responsabilidad extendida del productor, que se están expandiendo a la mayoría de los países más industrializados. En los países de América Latina, hasta el momento prácticamente no existe ninguna infraestructura formal para hacer frente a la basura electrónica y gestionar este tipo de residuos.
Fuente: FM&Workplaces #74
La transformación digital
Hoy asistimos al surgimiento de numerosas tecnologías disruptivas que están transformando los mercados y cambiando radicalmente el comportamiento tanto de clientes como de empleados. Para aquellas empresas que quieran sobrevivir en este contexto, la transformación digital es el proceso que les permitirá evolucionar y adaptarse a los nuevos modelos emergentes. Se trata de una tendencia que está provocando un cambio profundo desde el interior de las organizaciones, impulsada tanto por la tecnología como por la evolución de los patrones de comportamiento de las personas. La clave para superar con éxito la carrera del darwinismo digital será comprender cómo la gente usa la tecnología a fin de crear una estrategia consistente, alineada con los objetivos de la organización y con la mira puesta en la creación de valor.
Desde el surgimiento de Internet, los avances tecnológicos se han sucedido de forma acelerada transformando los mercados y cambiando radicalmente el comportamiento y los hábitos de las personas en todos los ámbitos.
La aparición de estas nuevas formas de consumir, de relacionarse y de trabajar ha llevado a las empresas a replantearse la forma en la que operan: las compras, la facturación, el intercambio de documentos, las comunicaciones internas y con los clientes, por citar solo algunas tareas, ya están siendo realizadas por Internet a través de millones de dispositivos conectados a la red. Las empresas que sean capaces de integrar sus actividades en la Web junto con todos los otros canales de negocio estarán entre aquellas capaces de crear más valor y progresar.
El camino de la evolución tecnológica
Vivimos en un era de cambios profundos y constantes que se están acelerando a medida que transitamos por la revolución tecnológica, social, económica y política más profunda, amplia y rápida que jamás haya ocurrido. Hoy asistimos al surgimiento de numerosas tecnologías disruptivas que están transformando los mercados y cambiando radicalmente el comportamiento de los consumidores y los empleados.
Las “Leyes de la Disrupción”, enunciadas por Larry Downes, expresan claramente esta nueva realidad: mientras que los sistemas sociales evolucionan de manera incremental la tecnología lo hace de forma exponencial, creando una brecha que posibilita los cambios discontinuos y revolucionarios.
Varios expertos anticipan que aquellas organizaciones que no se adapten al ritmo que imponen estas transformaciones, eventualmente se extinguirán. Es lo que algunos han dado en llamar, tomando una metáfora del mundo biológico, un proceso de “darwinismo digital”.
Aquellas empresas que quieran sobrevivir en este nuevo escenario deberán evolucionar y adaptarse a los nuevos modelos de negocios que están surgiendo. La transformación digital, impulsada tanto por la tecnología como por la evolución de los patrones de comportamiento de las personas, apunta a provocar el cambio necesario desde el interior de las organizaciones.
La transformación digital
A medida que el mundo evoluciona y la tecnología se convierte en un elemento permanente dentro de la vida cotidiana, las organizaciones enfrentan una creciente necesidad de actualizar sus estrategias, procesos y metodologías para reflejar esos cambios dentro del negocio. La transformación digital de las empresas es la respuesta para adaptarse a esta avalancha de nuevas tecnologías que están modelando el comportamiento de clientes y empleados.
Las investigaciones muestran que existen algunos factores que están catalizando la transformación digital. Varias tecnologías disruptivas están convergiendo para conformar lo que Fred Wilson llama el “Triángulo de oro de la disrupción”: las aplicaciones en tiempo real, los medios de comunicación social y las tecnologías móviles. En la intersección de estas tecnologías ha surgido una tendencia que ha alterado la forma en la que las personas se conectan, se comunican, y descubren información relevante, lo que está dando lugar a grandes cambios en la manera en la que las empresas llegan al cliente y a los empleados.
- Soluciones en tiempo real
Actualmente existe una gran variedad de herramientas que permiten responder a las demandas de clientes y empleados en tiempo real. El acceso a soluciones de análisis de Big Data cada vez más asequibles puede otorgar a las organizaciones una mayor capacidad de respuesta sincrónica.
En los espacios de trabajo, los límites entre la tecnología, las instalaciones y el edificio empiezan a desdibujarse. Una red de sensores a lo largo del espacio físico permite recopilar información acerca del grado de ocupación, iluminación, temperatura, humedad y otros indicadores clave que pueden servir para mantener las condiciones operativas en niveles confortables y eficientes, mejorar la utilización del espacio y disminuir los costos de mantenimiento. El sistema evalúa la información que recibe y ajusta los parámetros en tiempo real.
También han surgido varias aplicaciones móviles que permiten ubicar espacios de trabajo disponibles para compartir. Los trabajadores móviles pueden buscar, en tiempo real y en base a su ubicación geográfica, un lugar para trabajar o reunirse cuando, donde y como ellos quieran.
- Redes sociales
Desde hace décadas, la gente ha estado utilizando distintos tipos de redes sociales para crear, compartir e intercambiar información e ideas. Pero, desde la llegada de Facebook al escenario tecnológico, han alcanzado una popularidad sin precedentes.
Esto ha concitado el interés de las empresas que han visto en ellas una oportunidad para mejorar la comunicación y la colaboración entre sus clientes y empleados. También han descubierto que las redes sociales presentan una gran oportunidad para la construcción de marca. Según Jody Nimetz, hay cinco acciones importantes que las empresas pueden desarrollar dentro de los medios de comunicación social: crear conciencia de marca, gestionar la reputación en línea, reclutar los mejores talentos, aprender acerca de las nuevas tecnologías y de los competidores, y generar oportunidades de negocios.
Además, se han establecido las llamadas “redes sociales corporativas” con el objetivo de promover la colaboración a través de las estructuras jerárquicas y geográficas dentro de la organización, proporcionando apoyo a las redes informales existentes, cruciales para la colaboración y la creatividad. El establecimiento de estas redes sociales podría influir fuertemente en los resultados y la productividad.
- Movilidad
Actualmente, los dispositivos móviles son compañeros inseparables en la vida personal y profesional de millones de personas en todo el mundo. Permiten no solo comunicarse con otras personas sino también realizar una enorme cantidad de actividades gracias a su conectividad a Internet. Un smartphone de hoy tiene más potencia de cálculo que un mainframe de los 70, que tenía el tamaño de una habitación.
Este acelerado desarrollo tecnológico favoreció la consolidación de nuevos estilos de trabajo móvil transformando el concepto de la oficina tradicional. Hoy, las organizaciones cuentan con una plantilla cada vez más dispersa geográficamente que necesita una estrecha interacción con los colaboradores y clientes. El trabajo se lleva a cabo donde sea que las personas estén.
En este contexto resulta imprescindible que las empresas aumenten la inversión en infraestructura tecnológica y en herramientas de colaboración a fin de facilitar el acceso a los recursos corporativos de su nueva fuerza laboral móvil, al mismo tiempo que la superficie de las oficinas disminuye.
Conclusiones
El desarrollo de nuevas tecnologías disruptivas está marcando una era de “darwinismo digital” en la que la tecnología y la sociedad están evolucionando más rápido de lo que las empresas pueden hacerlo. Para evitar ser devoradas por la velocidad de los cambios, algunas organizaciones ya están dirigiendo sus esfuerzos hacia la transformación digital, una tarea consistente para adaptarse tanto a las tecnologías emergentes como a los nuevos hábitos y comportamientos que están surgiendo entre clientes y empleados.
La alta movilidad está transformando la oficina tradicional en un espacio para el encuentro y la colaboración mientras que las plataformas de comunicación instantánea, la videoconferencia y la telepresencia permiten la comunicación en tiempo real de los equipos dispersos geográficamente evitando gastos y pérdidas de tiempo.
El objetivo de la transformación digital es, en definitiva, utilizar la tecnología para mejorar la experiencia de las personas e introducir nuevos modelos de trabajar y de hacer negocios. De esta forma se amplían las oportunidades, mejoran los procesos y se satisfacen las necesidades y expectativas de los nuevos clientes y empleados digitales, cada vez más conectados y exigentes.
Fuente: FM & Workplaces #77
Ecosistema de trabajo saludable: hacer posible lo híbrido
A medida que avanzamos rápidamente hacia un mundo laboral más mixto, ¿cómo se ve un ecosistema de trabajo híbrido y saludable para los trabajadores del conocimiento?

Esa fue una pregunta formulada por un grupo de tres diseñadores: Namrata Krishna de Heta Architects, Muriel Altunaga de CBRE y la consultora independiente Yvonne Pinniger, en un taller virtual que realizaron durante el Congreso Internacional de Diseño de Ciudades Saludables 2020.
El taller se estableció en un futuro próximo, cuando la vacunación generalizada nos haya permitido adaptarnos a una nueva normalidad y se pidió a un grupo de participantes expertos de todas las disciplinas de la salud, la arquitectura, el diseño y la planificación que participaran en un enfoque interactivo centrado en el ser humano para comprender qué hace posible un ecosistema ideal. Como resultado, estos fueron los conceptos más importantes que surgieron de dicho taller:
• Paz y tranquilidad: la necesidad de un entorno o espacio de trabajo separado desempeñó un papel más importante en el hogar, más allá de la mera creación de límites entre lo personal y lo profesional. Se consideró como necesidad evitar el ruido y las distracciones a lo largo del día, ya sea realizando un trabajo enfocado o participando en una llamada grupal o en una colaboración. El miedo a ser interrumpido o molestado se convirtió, en sí mismo, una distracción del trabajo, requiriendo más preparación y negociación del entorno con los demás habitantes.
• Comodidad y proximidad: la proximidad a los amenities como espacios de trabajo especializados, entornos al aire libre, instalaciones para la preparación de alimentos/comidas, instalaciones para hacer ejercicio y otros como servicios de tintorería, por ejemplo. Los distritos comerciales están diseñados en torno a las necesidades de los trabajadores, pero cuando se trabaja únicamente desde casa, la gente descubre que se están perdiendo algunos servicios realmente valiosos.
• Tiempo negociable: dada la experimentación y los desafíos relacionados con la programación del tiempo de trabajo durante la pandemia, seguir teniendo flexibilidad y control sobre la gestión del tiempo se ha vuelto, en muchos casos, fundamental. Desde flexibilidad en el horario de inicio de la jornada, permitiendo pausas más largas para el almuerzo, hasta ajustar las horas de trabajo para aprovechar la luz del día para actividades al aire libre y ejercicio.
• Cultura de apoyo: en casa, esto tendía a ser más sobre liderazgo, capacitación y apoyo de la organización, y en la oficina, se trataba más de autonomía, identidad y pertenencia. Esto probablemente se deba a que estas son las áreas en las que las personas sienten que faltan más en el escenario opuesto; por ejemplo, cuando trabajan desde casa, la mayoría de las personas automáticamente tienen más autonomía porque son menos visibles, pero podrían sentirse más aisladas y desconectadas de sus colegas.
Artículo extractado de Worktech Academy
La transformación digital
La pandemia de COVID-19 aceleró la digitalización en organizaciones de todo tipo y tamaño alrededor del mundo. Tanto, que aquellas empresas que hasta entonces no estaban enfocadas en su transformación digital, es casi seguro que hoy lo estén.
Sin duda, el elemento tecnológico ha sido un actor decisivo en este proceso –al punto de convertirse en el principal factor de supervivencia de muchas compañías– que ha sido capaz de mantener la productividad, el compromiso de los empleados, la cultura corporativa, el aprendizaje y la colaboración ante la crisis sanitaria. Hoy, muchas empresas también están adoptando distintas tecnologías para abordar el distanciamiento social y los protocolos sanitarios en el espacio de trabajo a fin de adaptarse a la nueva normalidad.
Las tendencias observadas hasta el momento hacen suponer que, incluso después de superar la emergencia debida al COVID-19, esta transformación seguirá incrementándose. Pero, la digitalización de las empresas no solo cambiará las tareas y los procesos; también hará necesaria una evolución en las habilidades de la fuerza laboral con vistas al futuro. Las competencias más requeridas se enfocarán en el pensamiento crítico, el análisis, la resolución de problemas, las habilidades de autogestión, el aprendizaje activo, la resiliencia, la tolerancia al estrés y la flexibilidad. El Foro Económico Mundial estima que alrededor del 40% de los trabajadores requerirá una capacitación de seis meses1.
La pandemia ha puesto de relieve la necesidad de abordar los diferentes retos tecnológicos que tendremos que afrontar para respaldar el proceso de transformación digital, lo cual podría tener un impacto significativo en toda la sociedad en los próximos años.
Esta será la oportunidad de acelerar los cambios que ya estaban en marcha para que los empleados, las empresas y los lugares de trabajo se vuelvan más ágiles y dinámicos que nunca.
La base tecnológica de la digitalización
Hoy existe toda una colección de herramientas digitales orientadas a la comunicación, la colaboración y la productividad basadas en La Nube, entre las que se incluyen el correo electrónico, la mensajería instantánea, el uso compartido de archivos, las videollamadas y videoconferencias, la gestión y edición de documentos, etc.
La confianza de las empresas en las tecnologías en La Nube ya había aumentado mucho, incluso antes de la pandemia, impulsada por la necesidad de reducir los costos, potenciar la escalabilidad y proporcionar más y mejores funcionalidades a los empleados. Con la llegada de la crisis sanitaria y el aumento del trabajo a distancia se disparó la adopción masiva de soluciones tecnológicas deslocalizadas.
Sin embargo, a medida que los empleados regresen al lugar de trabajo después de los confinamientos, las organizaciones también deberán preocuparse por el acondicionamiento del espacio físico. Para esto será preciso revisar las estrategias de diseño, comprender de qué forma las personas participan en el entorno y adhieren a los protocolos de distanciamiento social, y considerar la interacción con los equipos que trabajan a distancia. Será una oportunidad para adoptar nuevas posibilidades tecnológicas relacionadas con la asignación de puestos de trabajo y salas de reuniones, la gestión de acceso y la circulación dentro de la oficina, entre otras.
Investigaciones recientes han identificado algunos factores clave para sentar las bases tecnológicas de la transformación digital en el lugar de trabajo a partir de las experiencias que han tenido lugar durante la crisis sanitaria2:
- Contar con una infraestructura tecnológica adecuada para el trabajo remoto.
- Implementar un conjunto de herramientas digitales basadas en La Nube que sean aptas para su uso en dispositivos móviles de todo tipo.
- Acelerar la puesta en marcha de sistemas de ciberseguridad adecuados junto con el respaldo de un acceso remoto seguro.
- Adoptar, cuando sea posible, la automatización y robotización de procesos mediante soluciones de inteligencia artificial, especialmente en las tareas repetitivas.
- Impulsar el trabajo colaborativo para fomentar la innovación y la creatividad de las personas. Esto incluye la utilización de herramientas que brinden la posibilidad de colaborar a distancia en tiempo real, soluciones para reuniones virtuales, pizarra digital compartida y espacios de trabajo inteligentes, entre otros.
- Centrar la estrategia organizacional en las personas y orientarla hacia la creación de nuevos canales digitales de interacción y virtualización de experiencias. El enfoque deberá considerar que los colaboradores pueden acceder y utilizar la información adecuadamente para impulsar la transformación digital.
- Promover cambios en la cultura organizacional acordes con el nuevo escenario digital. De esta forma, se privilegiarán la agilidad, la colaboración y la flexibilidad necesarias para abordar rápidamente cualquier evento inesperado que pudiera surgir en el futuro.
- Fomentar la formación y la actualización constante de la fuerza laboral a fin de que pueda adquirir las competencias digitales necesarias para encarar esta transformación.
- Realizar un seguimiento constante de la experiencia digital tanto en la oficina como en las posiciones de trabajo remoto a fin de retroalimentar y optimizar el proceso.
Por qué importa la transformación digital
El concepto de digitalización de una organización se refiere a la transformación de sus interacciones, comunicaciones, actividades comerciales y modelos de operación en procesos digitales. En pocas palabras, una empresa digital es aquella que gestiona –parcial o totalmente– sus principales procesos de negocio y las relaciones con sus proveedores, clientes, empleados, etc. por medios digitales3.
Pero, no solo se trata de incorporar tecnología en la empresa. La transformación digital también implica la necesidad de implementar nuevos sistemas de gestión y de contar con competencias adecuadas en todos los niveles de la organización. Esto allanará el camino hacia la innovación y la creación de valor al mismo tiempo que mejora la capacidad para adaptarse rápidamente a circunstancias cambiantes.
La transformación digital también requerirá la adopción de una “mentalidad digital” por parte de los empleados y los líderes de la organización. Esta mentalidad comprende una gama de comportamientos y actitudes que permitan, tanto a las personas como a las empresas, entender las posibilidades de la era digital, utilizar sus posibilidades para una realización personal y profesional más profunda, y diseñar lugares de trabajo conectados, centrados en las personas e impulsados por un propósito.
El enfoque hacia el aprendizaje continuo es fundamental para el éxito de la transformación digital y representa una oportunidad para que los empleados actualicen su experiencia de cara al futuro. Incluso hace unos años, antes del brote de coronavirus, se estimaba que, para 2022, más del 50% de todos los empleados requerirían una recapacitación y mejora significativa de sus habilidades4.
¿Y ahora, qué?
La repentina y forzosa necesidad de trabajar desde casa que impuso la pandemia está acelerando la transformación digital y la evolución del entorno de trabajo a una velocidad sin precedentes. No obstante, y a pesar de la dificultad que esto puede significar para algunas empresas, la digitalización ofrece una amplia gama de oportunidades para la creación de valor mediante la transformación de sus operaciones.
Pero, lo cierto es que mientras el distanciamiento físico y social siga siendo crítico (y esto seguirá así hasta que las comunidades alcancen la inmunidad de rebaño), las empresas deben ser digitalmente versátiles. Esto es: disponer de los procesos y herramientas necesarios para colaborar y mantener conectados a todos los trabajadores, y contar con procedimientos que permitan una operación más ágil.
Tomar las decisiones correctas hoy ayudará a garantizar que las empresas estén en mejor posición cuando termine la pandemia.
Referencias:
1 WORLD ECONOMIC FORUM (2020): “The Future of Jobs Report 2020”.
2 DE LUCAS ANCILLO, A. et al. (2020): “Workplace change within the COVID-19 context: a grounded theory approach”.
3 LAUDON, K. C., & LAUDON, J. P. (2019): “Management information systems: Managing the digital firm, global edition”.
4 SAVIĆ, D. (2020): “COVID-19 and Work from Home: Digital Transformation of the Workforce”.
Transformaciones en la oficina pos-COVID
Nuevas soluciones para superar este momento de crisis y a hacer frente a un futuro pospandemia.
La pandemia de COVID-19 ha sido, probablemente, el evento con mayor impacto en la vida, la sociedad y la economía de los últimos cien años.
En este escenario de crisis, la oficina se enfrenta a un momento de cambios sin precedentes tanto en la tasa de ocupación, la ubicación y la configuración espacial como en las rutinas operativas derivadas de las nuevas medidas sanitarias que implican la necesidad de distanciamiento físico para minimizar los riesgos de transmisión de la enfermedad.
Lo cierto es que, probablemente, estos nuevos protocolos –que hoy forman parte de la vida “normal” – también persistan a largo plazo como medida preventiva ante el inevitable riesgo de futuros eventos epidemiológicos. Esto tendrá enormes consecuencias para el diseño de la oficina, especialmente para las de planta abierta basadas en actividades.
Los modelos de Activity Based Working (ABW) han sido ampliamente adoptados por las empresas ya que, al ofrecer una variedad de opciones para trabajar durante la jornada, mejoran el desempeño del personal facilitando las tareas de concentración, la socialización, la colaboración y el aprendizaje. Además, proporcionan una gran flexibilidad frente a las necesidades de cambio.
Gracias a la tecnología móvil, los colaboradores se mueven entre las distintas áreas de acuerdo con las tareas que realicen, lo que supone puestos de trabajo y equipos compartidos. La idea central detrás de ABW se basa en la premisa de que el trabajo ya no es una cuestión de lugar ni de tiempo sino que se compone de actividades a realizar, y que es mejor realizarlas en entornos apropiados y en colaboración con otros.
Actualmente, cuando el bienestar y la salud representan una prioridad para empresas y empleados, ¿qué transformaciones serán necesarias en este tipo de oficina? Las soluciones que funcionaron ayer es probable que hoy no funcionen; se precisan nuevas soluciones que nos ayuden a superar este momento de crisis y a hacer frente a un futuro pospandemia.
Pensando en el corto plazo
Después de trabajar desde casa debido a las restricciones que impuso la pandemia, ha quedado clara la importancia del lugar de trabajo y todo lo que ofrece. Una oficina es más que un lugar para ir trabajar; es un ámbito para la innovación y la colaboración al mismo tiempo que fomenta la cultura y el sentido de comunidad.
En estas circunstancias, cuando lo más importante es preservar la salud y la vida de las personas, un enfoque basado en la evidencia nos ayudará a encontrar soluciones para volver a la oficina en el corto plazo de manera segura y cumpliendo con los nuevos requisitos. Hay varias áreas en las que se puede intervenir para adaptar un esquema ABW sin dejar de apoyar la colaboración y respetando el distanciamiento social para aquellos que necesitan y pueden ir a la oficina :
→ Densidad de ocupación. Algunas investigaciones señalan que, para cumplir con los protocolos de distanciamiento que requiere la actual pandemia, los niveles de ocupación deberían reducirse a un 25-30% de los anteriores1, mientras que otros proponen que el espacio asignado en un modelo de ABW debería pasar de 8 m2/persona a un promedio de 14 m2/persona2. Si parte del plantel continúa realizando sus actividades desde otras locaciones o se establecen turnos escalonados, se puede alcanzar una densidad de ocupación segura, acorde con lo exigido por las circunstancias actuales.
→ Distancia de seguridad en áreas comunes. Es evidente que, en esta coyuntura, hacen falta soluciones eficaces para brindar espacios comunes en los que se respete la distancia de 2 metros que recomienda la OMS (cabe aclarar que esta medida se basa en un estudio realizado en la Universidad de Harvard por el profesor William F. Wells en 1934. No obstante una investigación reciente del MIT demostró que un estornudo puede lanzar gotitas potencialmente infecciosas hasta 8 metros, mucho más de lo que exigen las pautas actuales de distanciamiento social3). Algunas opciones para asegurar esta distancia pueden ser:
- Reutilizar los espacios de colaboración para el trabajo individual.
- Asignar espacios comunes a equipos específicos.
- Utilizar las salas de reuniones y conferencias existentes con un aforo del 50% o menos.
- Aprovechar los espacios al aire libre para socializar y colaborar.
- Utilizar el mobiliario de las áreas compartidas para adaptarlas al distanciamiento, ya sea separándolo o reubicándolo a fin de cambiar la geometría del espacio y crear divisiones.
→ Puestos de trabajo compartidos. Las prácticas tales como el hot desking y los bench de trabajo grupal ofrecen un medio ideal para la reproducción y la contaminación cruzada de bacterias y virus. De acuerdo con un estudio reciente4, en un día laboral típico, un trabajador puede encontrar hasta 40 puntos de contacto diferentes capaces de transmitir el virus. Para evitar la propagación de microorganismos se pueden tomar algunas medidas efectivas:
- Permitir que las personas que lo deseen trabajen en un puesto fijo.
- Asignar los equipos electrónicos (teclado, mouse, laptops, teléfonos, etc.) de forma individual en lugar de compartirlos.
- Proporcionar elementos de limpieza para que los colaboradores limpien el espacio una vez que terminen de usarlo, incluidas las superficies de apoyo y las pantallas táctiles.
Pensando en el futuro
Muchos analistas creen que en el futuro pos-COVID el mundo del trabajo cambiará, pero que, en esencia, no será tan diferente de como era antes de la pandemia; los seres humanos necesitamos el contacto social y la oficina será una experiencia positiva y un destino deseable.
Es posible que las empresas deban organizar su operación en entornos de trabajo distribuidos transfiriendo parte de su personal a ubicaciones alternativas tales como oficinas satélite, espacios de Coworking o Home Office. En esta instancia, las oficinas se resignificarán para convertirse en lugares de encuentro y colaboración que ayudarán a consolidar una comunidad unida y comprometida a pesar de la distancia física.
En este contexto, modelos tales como ABW serán muy valorados debido a su flexibilidad y gran adaptabilidad a las necesidades de un mundo que seguirá cambiando cada vez más rápidamente. Esto permitirá que las oficinas funcionen como centros de actividad para la colaboración cara a cara al mismo tiempo que sostienen la cooperación digital. La tecnología jugará un papel central para desdibujar los límites entre el mundo físico y virtual y para preservar la cultura corporativa5.
Es probable que superemos esta crisis sanitaria y que el distanciamiento físico en los espacios de trabajo no sea permanente. Pero debemos estar preparados para la eventualidad de otra emergencia, ya sea sanitaria, climática o demográfica. Es por esto que las organizaciones deberán adoptar modelos de trabajo tales como ABW, capaces de garantizar la continuidad de las operaciones junto con la seguridad y el bienestar de las personas cuando están en la oficina.
Lo que esta pandemia también nos ha demostrado es que, para restaurar el sentido de pertenencia y de comunidad, es fundamental desarrollar y estimular formas de colaboración más estrecha (y por qué no decirlo, más “naturales”) que la que puede ofrecer la teleconferencia. El trabajo no es algo que se hace simplemente, se trata de un propósito, una conexión y la creación de un objetivo conjunto.
Tal como afirma una publicación reciente6, será interesante ver si en el futuro, la posibilidad de interacción social presencial en el espacio de trabajo se convertirá en un plus, en una característica premium que haga que un empleo sea más atractivo tal como lo fueron en su momento los Amenities y los arreglos de trabajo flexible.
Referencias:
1 MACE (2020): “Back to work series 1: prepare your building”.
2 PARKER, L. D. (2020): “The Covid-19 office in transition: cost, efficiency and the social responsibility business case”.
3 BOUROUIBA, L. (2020): “Turbulent Gas Clouds and Respiratory Pathogen Emissions: Potential Implications for Reducing Transmission of COVID-19”.
4 CHUNG, F. (2020) “Coronavirus Australia: No more hot-desking or office cookie jar as companies shift to ‘COVID-safe’ workplaces”.
5 MCKINSEY (2020): “Reimagining the office and work life after COVID-19”.
6 ACCENTURE (2021): “Fjord Trends 2021”.
¿El auge del trabajador omnicanal reformulará el Real Estate corporativo?*
A medida que más organizaciones adoptan un modelo híbrido o de “trabajo desde cualquier lugar”, ¿qué significa esto para el futuro de la oficina? Un nuevo informe del desarrollador australiano Mirvac sugiere que existen paralelismos con la venta minorista omnicanal.
Un nuevo escenario “omnicanal” para el trabajo está surgiendo a raíz de la pandemia global que podría cambiar la forma en que se utilizan los edificios de oficinas en el futuro, según un nuevo informe del desarrollador australiano Mirvac.
El informe, ‘De la oficina a la omnicanalidad: el ascenso del trabajador omnicanal en la era digital’, explica cómo la aceleración de una tendencia hacia un trabajo más flexible y desde casa en medio de la crisis de Covid-19 ha demostrado el potencial y la capacidad para que los empleados trabajen en cualquier lugar utilizando tecnologías virtuales basadas en la nube. Esto, a su vez, está allanando el camino para un enfoque de trabajo omnicanal en el que los empleados colaboran en un continuo de tiempo, espacio y lugar.
Experiencia del cliente en el trabajo
El trabajo omnicanal toma su nombre de la venta al por menor o el comercio omnicanal, que ha sido adoptado con éxito por muchas grandes marcas y proporciona una experiencia de cliente única y fluida en todos los canales. Este paralelo minorista es valioso porque proporciona al lugar de trabajo un precedente útil en la combinación de canales físicos y digitales. El trabajo omnicanal sustituye la experiencia y la lealtad del cliente por la experiencia y el compromiso de los empleados.
El informe de trabajadores omnicanal se creó en asociación con WORKTECH Academy y se presentó en la conferencia virtual Workplace Innovation APAC de WORKTECH el 25 de marzo de 2021. Explora los parámetros de este nuevo modelo de trabajo y describe casos de estudio clave que demuestran cómo los grandes empleadores ya están respondiendo a estos cambios.
Si bien la oficina corporativa sigue siendo un componente central del modelo omnicanal, el ecosistema se amplía para abarcar varios otros canales de trabajo, cada uno con una función específica. El informe analiza la aparición del modelo omnicanal en el contexto de proporcionar más flexibilidad, opciones y experiencia constante en el trabajo, y equilibrio en la vida laboral.
Destaca la importancia continua de la propiedad de oficinas dentro de este nuevo modelo como un centro para la cultura, la innovación, el aprendizaje y la producción. También examina las tecnologías habilitadoras que respaldarán el modelo, asegurando transiciones fluidas entre diferentes canales, permitiendo colaboraciones creativas, impulsando la igualdad digital y utilizando conocimientos basados en datos para comprender y responder a nuevos patrones de trabajo.
Implicancias para las empresas
El auge del trabajo omnicanal tiene implicaciones importantes para las organizaciones en términos de apoyo a la productividad y el bienestar de sus empleados. El informe analiza los ajustes que deberán realizarse en términos de mentalidad corporativa y estrategia de liderazgo. Se comparten historias sobre cómo empresas tan diversas en Spotify, UniCredit, Facebook, Scotiabank, GitLab, Telstra, Atlassian y LinkedIn se están preparando para un futuro omnicanal.
El informe concluye con sugerencias y consejos para las organizaciones. Estos se relacionan con el uso de su cartera de propiedades como plataforma y el uso de datos para dar forma y seleccionar nuevas experiencias laborales. La investigación de Mirvac con WORKTECH Academy sugiere que el trabajo omnicanal no se trata de una compensación entre los canales físicos y digitales, sino más bien de un proceso de transformación digital que a su vez ofrece a los trabajadores una opción más amplia de lugares físicos en los que trabajar.
Nota extraída de Worktech Academy
Takeda Argentina: una fusión de tradición y vanguardia
Las oficinas de Takeda en Buenos Aires reflejan un perfecto equilibrio entre la historia y la fuerte tradición oriental de la firma japonesa, conjugada con su búsqueda constante de innovación y vanguardia.
Takeda es una empresa farmacéutica fundada en Japón en 1781 y que conserva un profundo respeto por su historia y tradición. Sus valores de Integridad, Justicia, Honestidad y Perseverancia le han permitido convertirse en una de las más grandes empresas del mundo con más de 30.000 empleados a nivel global.
La transformación de la compañía en un referente internacional fue afianzada en 2018 cuando se realizó la reconstrucción interna de su casa matriz. Allí Takeda consolidó su imagen y destacó sus valores, presentando como director creativo al destacado diseñador japonés Kashiwa Sato, quien trajo un nuevo concepto artístico y espacial llamado: Fuerza de la vida.
En el contexto de expansión, Takeda nos invitó a participar del concurso para diseñar sus nuevas oficinas en el barrio de Núñez, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Nuestro desafío era crear un espacio de trabajo donde se evidencie una fuerte tradición oriental de siglos de rica historia, conjugada con la búsqueda constante de innovación y vanguardia.
El diseño conceptual realizado en el Piso 14º de la Torre de Raghsa ubicada en la Av. Del Libertador, tiene como punto de partida la vinculación entre esta nueva sede de trabajo y su casa matriz, respetando la Fuerza de la vida. Esta vinculación tiene un soporte morfológico en la estructura existente del edificio que cuenta con un núcleo de ascensores y circulación vertical abierta hacia un gran espacio que remata con visuales hacia el Río de la Plata.
Próximo al acceso se ubican los sectores de recepción y atención al público con servicio de guardado de equipaje, cuarto de lactancia, consultorio y posiciones de trabajo itinerantes alineados con el concepto wellness.
En la extensión del espacio abierto se ubican posiciones de trabajo en islas operativas con tapas de altura regulable. Dichas islas se ubican sobre ambas caras longitudinales del espacio buscando el mayor asoleamiento y mejor calidad espacial. Se destacan también los pulmones con sillones y pequeños espacios de cafetería para un recreo saludable.
Los espacios complementarios al sector operativo se ubican sobre el perímetro del núcleo del edificio existente. Tipologías de Meetings, Phone Booths (Para 2 y 1 persona respectivamente) y espacios de copiado se ubican hacia ambas caras para fácil acceso de toda la nómina. Se lograron ubicar 9 salas para 4 personas, y 3 salas para 8 personas. Todos los espacios cuentan con materiales de alta calidad, elementos acústicos y sistema de encendido de iluminación inteligente.
Dentro de los espacios complementarios se ubican la sala de directorio para más de 20 personas al remate del núcleo con visuales al río y el comedor, el cual ofrece distintas alternativas de uso con un asiento corrido, una barra alta y mesas con tapas rebatibles para permitir liberar el espacio y adoptar una disposición de auditorio para cerca de 60 personas.
Se destaca la sala próxima al acceso que presenta una carpintería de acceso especial. Dicha carpintería, entre otros detalles a lo largo de la obra, hace alusión al primer logo de la firma que comenzó en 1781 como una filial de la tienda de Chobei Omiya. Esta marca se basa en el símbolo de las “Montañas que se abrazan” (Dakiyama), el símbolo empresarial de la marca Omiya con la adición del carácter “hon”, que indica la familia principal del clan extendido. Las dos montañas representan una montaña de Omi, la ciudad donde se inició el negocio y se producían los medicamentos, y una montaña de Osaka, donde se situaba la tienda de venta.

El resultado del ejercicio -acompañado por el diálogo y la predisposición del cliente- es un ambiente de trabajo que ofrece variedad de tipologías de espacios funcionales a las distintas actividades que se llevan a cabo en la organización. Destacándose por la calidad de materiales implementados, y una estética que mantiene la sutileza característica de oriente, sin perderlos detalles en los colores vibrantes que identifican a Takeda.
Ficha Técnica:
Cliente: Takeda
Ubicación del proyecto: Buenos Aires, Argentina
Superficie: 2400 m2
Año: 2020
Project Manager: Arq. María Laura Speranza.
Equipo de Arquitectura: Arq. Jeremías Saraco; Arq. Leandro Boggiato.
Equipo de Obra: Arq. Damián Benedetti; Arq. Santiago Marcilese; Arq. Natalia Jungman; Arq. Darío Correa.
Cultura inclusiva en las oficinas de IPG Mediabrands Perú
Las nuevas oficinas administrativas en Lima de IPG Mediabrands, se ubican en los pisos 15 y 17 de la Torre Alto Caral dentro del corazón del Centro Empresarial ubicado en el Distrito de San Isidro.
Para este proyecto debió tenerse especial atención a la cultura organizacional y a sus valores porque fueron los que guiaron el diseño ya que esta consultora especialista en medios y marketing es una organización con una población muy diversa. Es por eso que su requerimiento fue que se proyectara para ellos una nueva oficina flexible, y que aportase espacios lúdicos y colaborativos, más allá de la infraestructura necesaria para desarrollar tareas de operación, reunión y concentración.
Una de las premisas que recibimos fue la de tener en cuenta la subdivisión funcional interna de las distintas agencias que maneja la empresa de manera local. Cada una de ellas tiene un manual de marca particular, por lo que fue un desafío para nosotros generar una oficina “abierta”, pero incorporando las distintas subzonas diferenciadas según su función. Para poder plasmarlo en el espacio jugamos con la implementación de los colores corporativos de cada una, tanto en pisos como en acabados verticales. Es por eso que, si bien espacialmente puede leerse como un open space uniforme complementado por distintas zonas o ambientes colaborativos, cuando uno se pasea por la oficina se pueden identificar espacios diferentes que justamente tienen que ver con esta subdivisión interna por agencias y que, a su vez, se integran orgánicamente en un todo armonioso.
Los puestos de trabajo se distribuyen a lo largo de toda la locación con un sistema de “puestos no asignados”. Todos los escritorios son iguales, sin cajoneras, y pueden ser utilizados por cualquier colaborador, en cualquier momento. A su vez, se generaron islas mediante largas mesas que funcionan como base de operaciones para algún equipo a cargo de un proyecto particular. Generalmente estos equipos están conformados por 8 colaboradores.
Las salas de reunión -que son de distintos tamaños- funcionan como soporte a las diferentes agencias que se ubican en esta oficina, por lo que fueron diseñadas con colores, materiales y texturas neutras que tuviesen que ver con el manual de la marca madre IPG Mediabrands.
En línea con la política de la compañía de reconocer todas las identidades de género por igual, integramos los colores de la diversidad a modo de un “arcoiris” que sube por la pared y continúa por el cielorraso en el gran work coffee donde hay, además, una zona de juegos, un video wall y un espacio para practicar yoga. También en este sector se colocaron hornos microondas a diferentes altura para que pudieran utilizarlos personas con movilidad reducida como otra de las acciones de inclusión que la empresa promueve.
Por otro lado, si bien IPG es una compañía global, tuvimos la oportunidad de poner acentos con temáticas locales como, por ejemplo, fotos de paisajes de Lima y de diseñar los murales del back de las recepciones de cada piso junto con un artista plástico local.
Este proyecto, en tanto, es la prueba de que el espacio puede funcionar como soporte de la cultura organizacional reflejando y poniendo en evidencia los valores de la marca que, lejos de ser solamente enunciados, se expresan a través de los detalles, del diseño y la funcionalidad.
Ficha Técnica:
Cliente: IPG Mediabrands
Ubicación del proyecto: San Isidro, Lima, Perú
Superficie: 1900 m2
Año: 2020
Di la palabra: preparándonos para el léxico de trabajo de 2021
Con las nuevas formas de trabajar surge un nuevo diálogo en el lugar de trabajo. WORKTECH Academy reúne algunas de las palabras clave para el nuevo año.
WFA (“Working From Anywhere” o “Trabajar desde cualquier lugar”)
Si bien WFH (“Work From Home” o “Trabajar desde casa”) fue la palabra de moda de 2020, “Trabajar desde cualquier lugar” ocupará su sitio en el diccionario corporativo en 2021. A medida que las personas comiencen a trasladarse más allá de sus hogares a ubicaciones “en cualquier lugar”, esto se convertirá en la nueva norma en 2021.
Nueva Normalidad o New Normal
Hablando de la nueva normalidad, esta palabra de moda entró en el vocabulario de la mayoría de las personas durante 2020. En 2021, la frase cobrará más impulso a medida que “la nueva normalidad” se convierta en una realidad y la gente se adapte a sus nuevas rutinas.
Asincrónico
Esta palabra se usará cada vez más a lo largo de 2021 a medida que los empleados comiencen a administrar más su propio tiempo. “Asincrónico” significa hacer algo en el momento que mejor se adapte a usted y a su horario de trabajo, en lugar de hacerlo en conjunto con otros.
Zoombies
Esto se refiere a la fatiga que uno siente después de una serie constante de llamadas virtuales. A medida que tanto el trabajo como la vida social continúan avanzando a través del medio de la videoconferencia, podemos encontrar que 2021 nos convierte a todos en “Zoombies”.
Pared digital
Esta es la barrera entre nosotros y nuestros compañeros de trabajo que puede impedir una buena comunicación del equipo. El trabajo remoto puede significar tiempos de respuesta retrasados, fallas técnicas y falta de contexto compartido. Derribar el muro es difícil.
Trabajo híbrido
El futuro del trabajo es “híbrido”, o eso seguimos escuchando. Pero, ¿qué significa? El trabajo híbrido simplemente implica una fuerza laboral que se divide entre trabajar de forma remota y trabajar en la oficina, lo que permite a los empleados elegir y tener autonomía sobre dónde les gustaría trabajar.
Pospandémica
Una frase que a todos les gustaría que se hiciera realidad en 2021, se refiere a nuevas formas de trabajo y vida una vez que el Covid-19 deje de ser una amenaza fatal. En el lugar de trabajo, muchos diseñadores y arquitectos crearán visiones para una oficina pospandémica en 2021.
Trabajo localizado
Como las personas están restringidas a un pequeño radio alrededor de sus hogares, viajan menos a los distritos comerciales centrales y en su lugar utilizan espacios en su área local para trabajar. Como resultado, los desarrolladores están considerando el concepto de ciudad de cinco minutos en el que todo lo que una persona necesita en su vida diaria debe estar accesible con una caminata de cinco minutos desde una parada de transporte público.
Doomscrolling
En un momento sombrío acosado por constantes emergencias de salud pública y consecuencias políticas, esta práctica se refiere a desplazarse por su teléfono inteligente para obtener la última dosis de malas noticias.
Fuente: Worktech Academy

/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/J46TGBRSQJHAVKUP67UZKPXKXU.jpg)






